En la madre en el día del padre

En un espantoso y carísimo hotel en el Paseo  de La Reforma.
Ya ni recuerdo su nombre.

Nadie me felicitó. Gracias. No merezco felicitaciones.
Sigo esperando que aparezca Doctor Amóribus en Editorial Incunabula.
La semana pasada me hicieron 4 videoentrevistas y varios trailers de mis libros los alumnos de Rodolfo Calderón Vivar.
Apareció una buena reseña sobre La insaciabilidad firmada por el novelista y profesor de la Universidad Estatal de Nueva York Gustavo Arango.
Apareció una buena entrevista en Quindío, Colombia.
Una persona que creía amiga me bloqueó. Me di cuenta de cuantos "amigos" (desconocidos) tengo en Facebook y estoy en proceso de borrarlos a TODOS.
Sólo quedarán los que conozco en persona o por sus libros y comentarios. O loslectores que siempre han abarratado mis presentaciones. Quedarán los que sé con certeza que no son mirones, chismosos o malintencionados.
Llevo meses sin escribir una línea pero eso se arreglará pronto.
Espero que el Laudero Daniel López cumpla con entregarme el violín restaurado antes de fin de mes.
Leí un libro de famoso escritor mexicano y lo encontré flojo, flojo, flojo. Estoy leyendo Muerte súbita, Premio Herralde, y poco a poco me va ganando el atrevimiento de Enrigue.
Peso 95 kilos. Al casarme hace casi 30 años pesaba 85. Entre 1975 y 1985 pesé 75.
Tengo 66 años y como dice Gustavo Arango sigo practicando natación como si fuera un adolescente... Ayer jugué tres veintiunas contra muchachos cuarenta años menores que yo... y perdí.
Hoy pensé que sería divertido suicidarme.
Pero de sólo pensar que comenzarían a decir: lo bueno que era, lo sincero, lo frentero, lo honrado, lo iconoclasta y hasta los buen escritor... Despus ya pensé que no era buena idea.
Ahora QUE SE JODAN: me van a tener que aguantar hasta que se me gaste la maquinaria del cuerpo, que según parece seguirá funcionando hasta que tenga 140 años.

Marco Tulio Aguilera

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