Exclusivo: primer capítulo de la nueva novela de Pedro Domene


De vuelta a la tierra de los samis

Pedro M. Domene

Cap. I

Aterrizo


      Nada parece igual a simple vista, aunque si por unos instantes fijo mi vista en algún punto y me dejo llevar por mis recuerdos, casi todo me resulta familiar. Los pasillos, las vueltas que debo dar hasta la cinta donde se recoge el equipaje, y nada me parece extraño o diferente porque cuando me encamine hacia la puerta de salida del aeropuerto, Helsinki-Vantaa, ya no me sentiré tan solo y desamparado como la primera vez que pisé tierra finlandesa. Al otro lado, buscaré entre quienes esperan allí a los recién llegados, dos caras amigas: Tove y Joaquín, con quienes, hace ya un lustro, recorrí las carreteras de esta tierra, y soslayamos alguna pequeña aventura.

              Hoy, sin apenas dudarlo, le diría a quien me preguntase sobre aquella experiencia que fueron algunos de los mejores días de mi vida, verdaderas jornadas repletas de incertidumbre y de sorpresas, de eso que se suele calificar de buenos y de malos momentos, porque de estos últimos hubo bastantes, pero por nada del mundo quisiera renunciar a nada de lo anterior, y tal vez haya sido lo más emocionante que me ha pasado en estos últimos años.

              Tove sigue luciendo una cara angelical, y aunque hemos seguido en contacto permanente solo silenciado por nuestras ocupaciones particulares y estudios, no había vuelto a tenerla tan cerca como ahora. Ella siempre es así de espontánea, tan pronto me descubre se cuelga de mi cuello, me abraza con mucho cariño, y aunque a los finlandeses la fama de fríos les precede, además de poco comunicativos, ella resulta una extraña en este paraíso del Norte.

              Joaquín mira como siempre, y su actitud es expectante, eterno semblante taciturno, a la defensiva como si nada de lo que ocurriera a su alrededor tuviera que ver con él, pero al vernos de frente se acerca y me estrecha la mano, da un paso atrás y, solo por un reproche de Tove, vuelve a pensárselo, y de nuevo se dirige a mi, y entonces me abraza con algo más de entusiasmo.

              —Me alegro tío, de volver a verte, de verdad. Aunque te parezca extraño, y te resulte frío, como este puñetero país, te aseguro que te hemos echado de menos y eso que nuestros ordenadores, a veces, echaban chispas cuando conectábamos contigo, después de largas horas de conversación. Pero ya se sabe, lo virtual… —afirmó Joaquín, después de unos primeros instantes, sin apenas hablar y de no saber qué decir o hacer.

              —No le hagas mucho caso al creído este que, te aseguro, estaba inquieto porque se retrasaba tu vuelo, y no veía el momento de verte aparecer por la puerta… —añadió Tove, mostrando, una vez más su sensatez, el equilibro que le falta a Joaquín, y ofreciéndonos una de sus sonrisas habituales.

              —¿Estás dispuesto a todo...? —pregunta Joaquín, inesperadamente, sin que apenas transcurran unos minutos y yo me haga la nueva situación: los tres solos, y en medio de aquella inmensa sala de “Llegadas”, o simplemente para verificar que, realmente, estoy en un lugar a donde nunca había planeado volver.

              —No te preocupes, Daniel, ya sabes que Joaquín es muy poco diplomático, no acierta a expresar las cosas como debiera hacerlo, a su tiempo y en su justa medida, es decir, en el momento más oportuno —aseguró Tove, sabiendo que yo siempre adivinaba cómo se las gastaba mi amigo, porque había viajado con él por toda Finlandia y últimamente, aunque lejos, no habíamos dejado el contacto a través de mensajes, abundantes e-mail y, en las últimas semanas, previas al viaje, y con más asiduidad, los WhatsApp diarios, que sin duda nos devolvieron las ganas de volver a vernos.

              Su propuesta vino después, el gancho para que volviera a la tierra y sintiera que me necesitaban y que les hacía auténtica falta para una actuación en los bosques finlandeses, porque sin mi ayuda y conocimientos, eso lo aseguraban los dos, no obtendrían el éxito deseado.

              No habían concretado nada, y temía que se repitiera la experiencia anterior, aunque en mi primera visita, viajaba con cierta información que yo mismo había ido acumulando durante semanas, y este, en aquel momento, se parecía más a una excursión de placer, con la única necesidad de volver a ver a los amigos, y esa actuación de la que me habían adelantado algo, una mera excusa, sobre todo de Tove, que como sabía me tenía un cariño especial, contemplaba que era el momento de volver a vernos. Además, como ella afirmaba, ya éramos adultos, habían pasado cinco años, y después de nuestros estudios y los últimos éxitos que ella había obtenido como espléndida fotógrafo, eran motivos más que suficiente para un reencuentro en aquella bendita tierra de los sami.


CURRICULUM


Pedro M. Domene (Huércal-Overa, Almería, 1954),  profesor de Lengua y Literatura Castellanas en un centro educativo de Secundaria. Ha publicado numerosas monografías y artículos en diversos medios nacionales e internacionales, Ínsula, Letras de Deusto, La Palabra y el Hombre (México), Turia, Cuadernos Hispanoamericanos, Batarro,  Quimera, Revista de Literatura Mexicana Contemporánea (Universidad de El Paso (Texas). Crítico literario de «Cuadernos del Sur» del diario Córdoba, y las revistas digitales, La Tormenta en un vaso, Narrativas y Literatura. com.

Entre sus publicaciones destacan, La novela española de la transición, 1976-1986; Universidad de Xalapa, Veracruz, (México),1986; Narradores españoles de hoy (Cultura de Veracruz, México, 1998), Narrativa Veracruzana Actual (Cultura de Veracruz,  México) 1999, Imposturas (Ensayos de Literatura Universal), I.E.A. 2000, Descontar y contar (Antología), Medardo Fraile; ed., de Pedro M. Domene; Xalapa, Universidad Veracruzana, 2000 y Lo que cuentan los cuentos; Editorial Eón, México, 2001. El sueño de lo real (Homenaje a Sergio Pitol), 2002. En el 2004 obtuvo el Premio de Novela Juvenil Mancomunidad de Los Pedroches, por su novela Después de Praga nada fue igual, (Anaya, 2004), Conexión Helsinki (Anaya, 2009) y Las ratas del Titanic (2014). También ha publicado Cuento. 50 años de cuentos (ensayo), 2005 y  Palabra en el tiempo (Homenaje a Medardo Fraile), 2005. Homenaje al Quijote. Poesía visual y arte correo, (2006), Microrrelato en Andalucía, (2008) y Disidencias en la literatura española del siglo XX (e.d.a, 2010).

Marco Tulio Aguilera

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