La crítica negativa

Foto
Apartes:
“Los críticos ven con pánico el mundo de los blogs. Es un temor infundado”, defiende el escritor Iván Thays
"Vivimos en una feria del libro eterna. A Dickens le habría encantado dialogar así con los lectores", afirma el escritor Benjamín Prado
"Un editor me dijo que una buena mención en Twitter  le vale tanto como una reseña de cierta extensión", cuenta Alberto Olmos
"Los estudiantes no desdeñan la autoridad, aunque finjan que les molesta", opina la profesora de Literatura Nora Cateli
La influencia fuera de la Red se traslada a la Red. Hay firmas que mueven masas sin apenas utilizar el correo electrónico
Son distintos diagnósticos sobre el estado de la prescripción literaria en tiempos confusos. Los críticos tienen ante sí más lectores que nunca. Pero ya no están solos en el debate público sobre los libros. Las voces de referencia suenan entre muchas otras que animan el debate. El buen lector sabrá encontrar la excelencia. En cualquier formato. El papel no es la cuestión.
La ‘regla Bambi’: ¿nada de crítica negativa?
Babelia, El País, España, 6 JUN 2014 - 21:17 CET  
"Pretendo no volver a escribir una crítica negativa". Lo anunció en septiembre Lee Seegel en su blog en The New Yorker. “La crítica más efectiva de un mal libro es simplemente ignorarlo”, sostenía. Su idea fue emulada por Isaac Fitzgerald, fichado por el portal BuzzFeed para dirigir su sección literaria. "¿Para qué gastar tu aliento machacando a alguien? Si no puedes decir algo bueno de un libro, no digas nada”. La propuesta ya se conoce como la regla Bambi y fue objeto de debate en el New YorkTimesdonde la escritora Francine Prose apuntilló: “Escribir un mal libro no es un crimen que deba llevar a la humillación pública”.
 Entonces, ¿basta con ignorar los libros olvidables? "Si la crítica siempre es positiva, caería en el descrédito y en el aburrimiento", opina Ana Rodríguez Fischer. "No me agrada hacer críticas de novelas que no me interesan, pero se tienen que hacer. Sobre todo si son de nombres consagrados. Un gran escritor puede tener una novela fallida".
Benjamín Prado cree que "dedicar la mitad de las reseñas a decir lo malos que son algunos libros no ayuda precisamente a fomentar la lectura", pero admite que es obligado reseñar ciertos libros por su impacto, como los que ganan premios. "Eso sí, cuando un crítico masacra el primer libro de un chico de 23 años me parece una crueldad innecesaria. ¡Que dedique ese espacio a otro joven que lo merezca!". Y cita a Auden, que sentenció: "Es imposible hablar mal de un libro sin pavonearse".
 Iván Thays alerta de que una crítica siempre amable "haría mucho daño". "Crítica viene de crisis; si no hay un cuestionamiento, ¿para qué hacerla?", se pregunta. Y recuerda gloriosos artículos de crítica dura, como el de un Nobel contra otro, Coetzee sobre Memoria de mis putas tristesde García Márquez. Un varapalo, sí, pero que "enseñaba mucho sobre su literatura".
 Seegel justifica que la autoridad del crítico no es la misma en medio del ruido de la sociedad digital que hace medio siglo. En el Times, la escritora Zoe Heller replicó señalando que los autores no son niños de parvulario que necesitan el aplauso de sus padres, sino adultos que ponen su trabajo en la arena pública. Para bien o para mal.


Marco Tulio Aguilera

No hay comentarios:

Publicar un comentario