Monterrey y las mujeres en la novela "64" de Abraham Nuncio

Leyendo la novela 64 (Universidad de Nuevo León, 2011) de Abraham Nuncio me doy cuenta de cuan intensa fue mi estancia de apenas dos años en Monterrey (del 1977 a 1979): parece que todo lo que leí en esa novela lo viví: llegué a trabajar en el TEC y terminé dictando clases de traducción de inglés y francés en la UNAL, escribí en El Porvenir  y en El Norte,  los dos eternos diarios; viví bajo el polvo de la fundidora, tuve mis encuentros amorlujuriosos en Chipinque, tuve novia o algo así en la Colonia Altavista (de allí nació mi novela  Mujeres amadas) ; fui visitante de El Borrado -a ver quién lo recuerda-, vi a Fufurufo y a Norma Lee en el Teatro Blanquita, viví en una casa de asistencia miserable en Julián Villarreal 218 Norte (de esa estancia salió mi novela  Paraísos hostiles) , conocí la discriminación tan regiomontana a los extranjeros y la amistad de Miguel Covarrubias y su grupo de adictos al arte, fundamos con Covarrubias y sus amigos el Instituto de Artes de la UNAL; allí dirigí los primeros talleres literarios de Monterrey, de donde salieron los que hoy son escritores destacados.

Y la semana pasada que estuve en Monterrey, cuando tuve un auditorio multitudinario en la Feria del Libro de la Universidad de Nuevo León,  me di cuenta que había mucha gente vieja que me recordaba y joven que me había leído.

Vamos a la novela 64 de Abraham Nuncio.

Un protagonista regiomontano, muy regiomontano, se ve atrapado entre dos hermanas gemelas, Artemisa y Selene, que se intercambian, se confunden, lo llevan al infierno de los barrios bajos y lo elevan hasta los cielos del Kama Sutra. Amores llenos de erudición y teorías sobre el enamoramiento. Reflexiones sobre el ser regio y su diferencia con lo que es ser mexicano. Una narración ágil, agradable, en la que la pedantería erudita no corre por parte del autor sino por parte del protagonista masculino, que todo lo remite a sus lecturas de Lacan, Igor Caruso, Freud, Baudrillard, Octavio Paz.

Vapuleado por esos amores (y  otros) y por las obsesiones culteranas, el protagonista entra en un mundo de pesadilla.

Ambientada en hechos históricos como el terremoto del  85, la visita del papa y el asesinato del Garza Sada eminente, la novela fluye con soltura y en su estilo, a veces llanamente informativo, se incrustan imágenes en general brillantes y a veces demasiado brillantes: como que el autor quiere mostrar cuánto han leído él y su protagonista.

La lectura de la novela "64" de Abraham Nuncio me dejó varias impresiones.
1. Es obra de un hombre muy culto, al que le es imposible desligarse de su erudición, que va desgranando inmisericordemente a lo largo de novela.
2. La obra me entretuvo, en ocasiones me divirtió, me hizo revivir algunas convicciones sobre Monterrey y su gente.
3. Maneja un enigma muy bien dosificado, que sólo se resuelve al final (y que es verosímil, aunque sea enteramente novelesco).
4. Hay pasajes muy agradables, particularmente los dedicados al amor y el erotismo.
5. La idea de que Monterrey es el ombligo del mundo está muy presente y está bien manejada.
6. El protagonista no parece ser el alter ego del autor, pues tiene rasgos marcadamente clasistas, racistas, lo que es un acierto en la caracterización (entiendo que Nuncio es un sociólogo de izquierda tipo La Jornada).

La prueba de que me gustó la novela es que la terminé rápido y la llevé a pasear a las filas de bancos, a las salas de espera y a las horas muertas en el coche mientras mi wife hacía las compras.

Marco Tulio Aguilera

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