De los orgasmos al amor


Durante el pasado Encuentro de Literaturas organizado en Humanidades en la Universidad Veracruzana, una alumna de primer semestre de Letras presentó el siguiente trabajo sobre mi novela Mujeres amadas. Me parece en verdad admirable que apenas iniciando sus estudios ya tenga las armas y el aplomo de una auténtica académica.
Yadira Lucas Torres
Algunos hombres de la antigua Grecia utilizaban la palabra érōs para referirse a “la pasión aplicada al amor y al deseo de tipo sensual.” (Definición.de, 2013) Y de ahí la relación estrecha que mantiene con el dios Eros. De acuerdo con la Real Academia de la Lengua, el erotismo tiene por definición: “el amor sensual, aquel que deleita los sentidos y los satisface, capacidad para sentir deseo, excitación, orgasmo y placer.
El erotismo representa el acto sexual de desarrollo carnal así como también, sus meras proyecciones que se le asignan; muchas veces pretendemos que la idea de que erotismo y amor son conceptos totalmente distintos y alejados entre sí, los cuales representan una individualidad y falta de correspondencia, ya que el amor lo asociamos con sentimientos y emociones, estados de ánimo y todo los que corresponde al más allá de un aspecto físico, mientras que al erotismo lo plasmamos como un mero acto sexual que libera las pasiones y el deseo, un simple y basto concepto burdo que merece prejuicio, sin darnos cuenta de que el amor y el erotismo son compañeros sustanciales en las relaciones humanas; no hay amor si no hay deseo que delibere el alma.
Desde mi punto de vista, el erotismo es un ritual y un momento, en el que participan dos cuerpos que atraídos a través de la carnalidad, logran la totalidad partícipe y equilibrada entre cuerpo y mente dando como fruto: el placer, un placer que no siempre se encuentra fundamentado en sentimientos o emociones, pero cumple con el papel de éxtasis.
A través de los años, la literatura, la pintura, el teatro, el cine y la escultura han utilizado al erotismo como medio de inspiración y reflexión, incluso como filosofía en los cuales cabe destacar a San Juan de la Cruz con su retórica del erotismo y como se atribuye a la deidad y el famoso libro que plantea el ritual sexual perteneciente al hinduismo: Kama Sutra.
Como ya se mencionó antes, el erotismo se ha vuelto un tema al que recurren los escritores, donde plasman su concepción de él y ellos mismos, donde los límites de la sensualidad y el amor no yacen estáticos en el cuerpo ni en el alma, que no conoce fronteras entre países ni en lenguaje; esto pareciera el caso particular de Marco Tulio Aguilera Garramuño, un escritor Colombiano nacido el 27 de febrero de 1949 en Bogotá, Colombia, actualmente radica en el estado de Veracruz, particular y maravillosa-mente en Xalapa; ha escrito más de 30 obras y ganado casi la misma cantidad de premios. En este ensayo se hablará particularmente de su novela Mujeres amadas, la cual cuenta con un estilo de escritura bastante descriptivo, filosófico y sobre todo con el uso recurrente de adjetivos y metáforas, que le permiten seducir al lector, a través de algunas de sus influencias y referencias filosóficas (especialmente Schopenhauer, Irvin Copi, Gilbert Ryle…) y literarias (Shakespeare, Paul Valery, Julio Cortázar, D.H. Lawrence…). Mujeres amadas es una historia que se desenvuelve alrededor de las anécdotas de los amores pasados de un joven escritor que vive de manera obsesiva enamorado de su musa, quien presume de una incorruptible castidad, jugando con la realidad y fantasía de los acontecimientos. Se trata de una novela en la que se logran desarrollar con facilidad temas como el erotismo, el amor, la pasión, el deseo, el desencanto y sobre todo el papel de las mujeres en distintos planos sociales y afectivos, sin embargo un tema que prevalece sobre los otros de manera constante es el erotismo; por lo que este ensayo tiene el propósito de enfocarse principalmente en él, para demostrar que el erotismo se encuentra presente en nosotros en diversas ocasiones y momentos de la vida, aunque no siempre estemos consciente de ello.
Si bien, como se acaba de mencionar, el erotismo es un tema fundamental en la obras de Marco Tulio Aguilera Garramuño, es esencial que el lector se encuentre dispuesto a aceptarlo y recibirlo para que el autor nos envuelva completamente en ese espacio de intimidad con uno mismo y el otro, especialmente en Mujeres amadas, donde es abordado muy a la manera de Georges Bataille en El Erotismo donde es considerado un objeto de pasión y experiencia de la vida, incluso, como un objeto de contemplación poética en la cual la actividad sexual va más allá de lo carnal y adquiere un matiz más espiritual o sentimental que no conoce las fronteras de la muerte o ausencia. Según Bataille, existen tres tipos de erotismo: el de los cuerpos, el de los corazones y el sagrado (Bataille, 2007);  el erotismo de los cuerpos es aquél que está basado en la violencia de un acto sexual, el cual está señalado como una muestra de exceso horrible y egoísmo cínico.
En Mujeres amadas, podemos notar que el erotismo de los cuerpos es, de manera poco ortodoxa, lo que llamamos “sexo casual”, aquél que sin bases ni fundamentos sentimentales reside en la mente y los placeres del ser humano, y que sólo consiste en deshacerse de fluidos corporales, como ocurre con la simple masturbación entre dos cuerpos que buscan placer, tal y como se puede advertir en un fragmento de la novela:
[…] maldiciendo ese amor intermitente y a plazo fijo. Porque así como debiste salir a las doce de la noche después de veinte jornadas de amor o fornication, de la misma forma debes olvidarte de Jenny porque ya llego la primavera, ves, y el trato fue ése, nada de amor con trascendencias, nada de promesas, simplemente un recreo, un Winter break que se terminará cuando los hilos de agua pantanosa comiencen a ultrajar la nieve, Okay? Okay, Jenny, ni más ni menos, pero te advierto que no encontraras quien te deleite como yo, con tanto tino y dedicación. Fue en ese instante cuando el rostro de Jenny perdió su máscara. Inclino la cabeza, perfilo una semisonrisa y entre humo del cigarro dijo:
-Para mí no has sido más importante que el humo de este cigarrillo. […] (pág. 42)
Pienso que aquello que llamamos “sexo casual” o más estéticamente “erotismo de los cuerpos” no es nada más que un poco de doble moral, en la que el papel del hombre y la mujer son designados en relación a su participación sexual en la sociedad en base al simple placer y miedo al compromiso, al que muchas veces nos enfrentamos o queremos experimentar. Sin embargo, en la novela se presentan casos en los que el miedo al compromiso o la busca del placer, no fueran otra cosa más que características propias de los personajes presentan menos el principal, características que son vistas no desde el punto moral sino más bien como algo que sucede, sin prejuicios y sin miedos, porque el placer es algo que podemos decidir y disfrutar, haya o no algo de formalidad o compromiso.
Otro tipo de erotismo, de acuerdo con Bataille, es el de los corazones, el cual se dice que es más libre, pero a la vez más doloroso, ya que básicamente la afección recíproca de los amantes es lo primordial: el querer ser y sentirse amado van de la mano como consecuencia de un camino de sacrificio en el cual la muerte y el éxtasis se unen y el ser amado es lo más importante, por lo que se puede deducir que el erotismo y el amor son aspectos inseparables, consustanciales, tanto que la felicidad de uno depende de la felicidad del otro (La reproducción sexual como origen del erotismo y el erotismo como suplemento y compañero del amor). Cada uno de los amantes realiza un ritual emocional para lograr que ambos lleguen, en casos extremos, a la plenitud.
Abu un personaje secundario de la historia, pero no menos importante, se encuentra enamorado, (aunque al principio lo niegue y precozmente se descubra que sí) de la joven de ojos persa, Irgla, a pesar de que él mismo dice: “-Love doesn’t exist, only fucking-“, el joven despeinador de osos, seducido por la joven inalcanzable, haciendo todo lo posible por deshacerse de la competencia amorosa entre él y Ventura (quien es el personaje principal). Otro ejemplo puede ser la anécdota que cuenta Ventura sobre Juliana, quien es una adolescente que apenas está descubriendo qué es ser una pareja formal, el amor inocente y las hormonas aceleradas tienen como producto una armoniosa y magnífica consolidación de amor a través de la pasión entre amantes.
La novela tiene una amplia cantidad de ejemplos sobre este compañero del erotismo: el amor, sin embargo, se desarrolla de manera más lenta y por medio de un proceso que se va desenvolviendo a lo largo de ella, pero también hace una sutil comparación entre el llamado erotismo de cuerpos y el erotismo de  los corazones, demostrando que un erotismo de cuerpos puede caer o querer transformarse en un erotismo de corazones, que va más allá de lo superficial y violento, donde todo ser humano está expuesto a caer en manos del amor y aquel deseo de ser amado tomado desde otra perspectiva. Sin embargo, a gran parte de nosotros nos han  inculcado y enseñado valores en los que pareciera que el amor llevado a través del erotismo es un acto de violación a la integridad de una mujer tanto física-psicológica y social; un tabú que nos ha perseguido durante décadas, incluso siglos, que nos hace esclavos de etiquetas y prejuicios, tal y como le sucede a la hermana de Irgla en la novela, incluso en ella misma, y como específicamente recae el peso de los valores y enseñanzas sobre el placer, la sexualidad… el amor....
Si bien la obra, no sólo nos hace reflexionar sobre valores y filosofías, sino también de la vida de cada uno y como la vamos desarrollando en planos de amor, del erotismo, del crecimiento en concepción de significados que hemos excluidos y desvalorado.
A  lo largo de su trayectoria como escritor, Garramuño ha recibido bastante crítica positiva hacia sus obras y trabajos, de las cuales, sólo mencionare dos acerca del libro en cuestión; especialmente de Leticia Mora la cual nos dice que, “El erotismo es el motor de las aventuras del autor, el libro es un ejemplo de su preocupación constante sobre esta temática […] La apuesta de Marco Tulio se revela lúdica, irreverente. La vida como puesta en escena, la literatura como vocación y descubrimiento, la escritura como un orden de un mundo caótico cuyo motor es el deseo y el amor”. Y Por su parte, Óscar de la Borbolla destacó: “No conozco muchos que se dejen leer y uno nade dentro de ellos, que permitan a uno vivir a través de los personajes experiencias tan intensas” Incluso señaló que en Mujeres Amadas “más allá de esa visión desencantada de la vida, contiene como toda obra que auténticamente disfruto, pasajes que consiguen estremecerme, que me obligan a experimentar un sentimiento; como bien decía Leticia, en todos estos fantaseos parece que están pintando a un verdadero erotómano genial, luego, a la hora de la verdad deja qué desear”. (UniVerso, Periódico de los universitarios; dirigido por la UV, Octubre 10, 2011 por David Sandoval)
Mujeres amadas  es una novela que principalmente nos quiere hacer formar parte de ella al envolvernos con frases en primera, segunda y tercera persona, para provocarnos una sensación cercana del erotismo, visto a través de las distintas lentes con que se puede enfocar, ya sea desde la perspectiva de lo casual, hasta lo más sentimental y lo que es aceptado socialmente. Una novela compleja en el sentido de que requiere toda nuestra atención para identificar y experimentar momentos atractivos, que nos atrapen y, sobre todo, nos seduzcan, Garramuño nos deja un poco de su ser, evidente a simple vista, para que descubramos otros acercamientos a temas que en nuestra sociedad actual han ido perdiendo valor, así como también el autor dispone de una facilidad literaria, que le permite tener un mayor acercamiento con el lector curioso de saber y que  quiere experimentar sucesos a través de un lectura, clara, fluida e inteligente que nos proporciona. Sí Marco Tulio Aguilera Garramuño planeaba hacernos experimentar sensaciones a través de la literatura y de la pasión misma, lo logró, el libro toca temas de reflexión y filosofía que nos seducen, envuelven y contaminan con toda su esencia para terminar en un éxtasis psicológico… no por nada se dice lo que se dice de él.

Marco Tulio Aguilera

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