Mi querido Diario

Tras varios años de sufir a un director Editorial como Agustín del Moral, que hizo todo lo posible por negar mi existencia y bloquear mis proyectos y que estaba entregado por  completo a Sergio Pitol y sus amigos, a quienes les cumplía todos sus caprichos, por fin me siento bastante bien con el nuevo jefe, que apenas llegar me pidió que emprendiera un trabajo monumental, que esoy haciendo con gusto.
¿Por qué digo que Agustín del Moral bloqueó mi trabajo?
Porque no publicó el Catálogo histórico de publicaciones de la Universidad Veracruzana en el que trabajé varios años (más de 600 páginas).
Porque no publicó el Índice histórico de La Palabra y el hombre trabajo ingente, que dejó arrumbado.
Porque retrasó todo lo posible la dictaminación de la novela que propuse, La insaciablidad.
Porque me mantuvo con un equipo de oficina e informático deficiente.
Porque nunca me permitió apoyar a la Editorial en ninguna actividad de la Editorial y prefirió apoyar a sus amigos o a las autoridades.

Y por otras razones más graves que podría más adelante detallar. 
Con el nuevo jefe, persona de trato amable y sin ínfulas autoritarias, todo marcha mejor. Ahora mi trabajo será actualizar el Catálogo histórico de publicaciones de la Universidad Veracruzana: debo reseñar brevemente los 1000 libros que me faltan, de un total de aprox 4000. El volumen, de unas 1000 páginas, debe estar listo a mediados del próximo  año. La idea es publicarlo, para conmemorar los 70 años de existencia de la Editorial. 
No tendré tiempo para leer nada fuera de mi tarea; menos, para escribir mis textos personales, pero eso no me importa. 
Durante año y medio no hice otra cosa que dedicarme a mis novelas y a hacer deporte. Y esa fue una graciosa condescendencia de la Universidad o por lo menos de la administración de la Editorial, que quería tenerme lo más lejos posible. Agustín del Moral, un escritor menos que mediocre, se dio el lujo de quitarme el trabajo que me agradaba, que era el ser dictaminador de los manuscritos de la Veracruzana. 
Durante su gestión, Agustín apareció en todos los foros, hizo que el taller literario gratuito que yo dictaba en la misma Editorial lo trasladara a otra parte, utilizó el presupuesto para favorecer a Pitol y sus amigos, casi exclusivamente ( y me pregunto si alguien efectivamente ha evaluado si tantos libros publicados tienen efectivamente valor literario (me refiero a la Colección Sergio Pitol Traductor); lentificó mis proyectos literarios sometiendo mis manuscritos a quién sabe qué mediocres; favoreció la mediocrización, casi extinción, de la Feria del Libro; publicó a gran cantidad de de sus amigos, privilegiando a José Luis Rivas y sus amigos (again). 
Y nunca a lo largo de la estancia de Agustín en la Editorial vi una crítica a sus trapisondas. Solamente elogios de parte de rectoría.

Ahora, entregado por completo a la elaboración del Catálogo, no tengo urgencia de seguir escribiendo. Ya fue aprobada en la UV la publicación de mi novela La insaciabilidad; vendrá la nueva edición de Cuentos para después de hacer el amor y posiblemente se publicará Carita sonriente. Además ya está escrita y guardada mi novela grande, Sin máscara frente al espejo.
Este fin de mes participaré el el Campeonato grande de natación de México: el Campeonato Nacional Máster, que se celebrará en el Centro Deportivo Leyes de Reforma. Si logro un octavo lugar me daré por satisfecho. Participaré en 50, 100 y 200, estilo libre. Además en uno o dos relevos. Hace dos días hice 36 segundos en 50 metros libres.
Otra asunto: estaré una semana completa en diciembre en Guadalajara, negociando personalmente los derechos de mis libros.
Y la expectativa de fin de año es el hecho de que el número de diciembre de la revista virtual Otro lunes, que se publica en España http://www.otrolunes.com
estará dedicado a mi obra e incluirá gran cantidad de textos críticos, fragmentos de novelas, fotos, una biografía, etc.

Marco Tulio Aguilera

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