Buñuel en Nexos



EN NEXOS
Luis Buñuel: aforismos
Recopilados por Otto Granados  

La angustia más horrenda ha de ser la de estar vivo y no reconocerte a ti mismo, haber olvidado quién eres.

La memoria… no está amenazada solo por el olvido, su viejo enemigo, sino también por los falsos recuerdos que van invadiéndola día tras día.

Que nadie me pida mi opinión en materia de pintura: no la tengo. La estética nunca me ha preocupado.

He encontrado siempre en el acto sexual una cierta similitud con la muerte, una relación secreta pero constante.

 El bar es para mí un lugar de meditación y recogimiento.

 El sueño solo existe por el recuerdo que lo acaricia.

 Un mundo sin petróleo me ha parecido una especie de paraíso posible en el marco de mi utopía medieval.

 El surrealismo triunfó en lo accesorio y fracasó en lo esencial.

 No es tan fácil guardar fidelidad a una moral precisa. Constantemente tropieza con el egoísmo, la vanidad, la codicia, el exhibicionismo, la ramplonería y el olvido.

 Nada parece tan abominable como los himnos nacionales.

"¿Qué esperanza pone usted en el amor?” Yo respondí: “si amo, toda la esperanza; si no amo, ninguna”.

 A solas con mi martini, dudo de las ventajas del dinero y de las ventajas de la cultura.

 La casualidad es la gran maestra de todas las cosas. La necesidad viene luego.

 Algunos sueñan en un universo infinito, otros nos lo presentan como finito en el espacio y en el tiempo. Heme aquí entre dos misterios tan impenetrables.

 El azar no puede ser una creación de Dios, porque es la negación de Dios.

 La ciencia no me interesa. Me parece presuntuosa, analítica y superficial.

 La imaginación es nuestro primer privilegio.

 Los paranoicos son como los poetas. Nacen así.

 La lluvia hace a las grandes naciones.

 Para llegar a toda belleza, tres condiciones me parecen siempre necesarias: esperanza, lucha y conquista.

 No me gustan el desierto, la arena, la civilización árabe, la india ni, sobre todo, la japonesa. Solo soy sensible a la civilización grecorromana.

Yo no respeto a nadie porque sea buen escritor. Hacen falta otras cualidades.

 No me gustan las estadísticas. Es una de las plagas de nuestra época.

 Detesto la proliferación de la información. La lectura de un periódico es la cosa más angustiosa del mundo.

 Las manías pueden ayudar a vivir.

 A algunas mujeres les gustan los enanos. Quizá porque experimentan la impresión de tener a la vez un amante y un hijo.

 Solo y viejo, no puedo imaginar sino la catástrofe o el caos.

 Con mis periódicos bajo el brazo regresaría al cementerio y leería los desastres del mundo antes de volverme a dormir, satisfecho, en el refugio tranquilizador de la tumba.

* Luis Buñuel, Mi último suspiro, Barcelona, Debolsillo, 2012.
Selección de Otto Granados

Marco Tulio Aguilera

No hay comentarios:

Publicar un comentario