Carta abierta a la Junta de Gobierno de la Universidad Veracruzana concerniente a la elección del próximo rector

Como académico con más de treinta años de trabajo en la Universidad Veracruzana, ex miembro del Consejo Editorial de La Palabra y el Hombre, director fundador  por quince años de  La Ciencia y el Hombre, y como escritor-representante de la Universidad Veracruzana en diversos foros nacionales e internacionales, me permito expresar mi opinión y mi opción en lo que se refiere  al proceso de selección del próximo rector de esta institución.
Prefiero evitar comentarios, positivos o negativos, sobre los diversos postulantes, a quienes en realidad no conozco, sino a través de los opacos velos de los medios de difusión masivos, y limitarme a expresar mi opción (mi opinión) por una persona que sí conozco desde hace muchos años. Me refiero a quien fuera uno de los tres o cuatro colaboradores asiduos, brillantes, que aportaron no sólo trabajos de investigación y divulgación, sino ideas, presencia real y actividad constante, a  La Ciencia y el Hombre, revista científica institucional que tuve el privilegio de dirigir durante quince años.
Abundantes publicaciones nacionales e internacionales, alto  rendimiento académico en sus estudios de maestría y doctorales, miembro de importantes sociedades científicas (Society For Neurosciences, European Society for Neurosciences, New York Academy of Sciences y otras), persona de carácter asertivo, con roce internacional, conocedor de los intríngulis de la academia y de la administración universitaria, conocedor de los idiomas básicos, el doctor Porfirio Carrillo me parece la persona idónea para culminar los proyectos positivos que se han puesto en marcha durante los rectorados del doctor Raúl Arias Lovillo (caracterizados por la cercanía de la alta autoridad con todos los estamentos universitarios) y para enderezar algunos defectos y rezagos que indudablemente existen en nuestra institución).
Hay un aspecto de la personalidad del doctor Carrillo que a mí me parece digno de ser destacado: su gusto por la lectura culta, más allá de la lectura propia de las áreas de las ciencias que frecuenta. Un hombre culto no es un hombre mezquino ni inmediatista. Un hombre culto tiene criterio y fuerza de carácter para defender no sólo sus opiniones sino para enfrentar con argumentos las de los demás, cuando no coinciden con las propias. Me parece que el doctor Carillo es este tipo de persona.
Por las anteriores razones conjeturo que el doctor Carrillo podría ser un buen rector. Expreso mi opinión con entera sinceridad. Hay otros candidatos que me parecen dignos del cargo pero evito hablar de ellos porque, como decía, no los conozco personal y profesionalmete.
Marco Tulio Aguilera Garramuño
Escritor e investigador de la Editorial de la Universidad Veracruzana

Marco Tulio Aguilera

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