Ángel de la guardia, Fellatio y cita el día del Juicio final

Tres párrafos de mi novela ya terminada y en conserva, Sin máscara frente al espejo

Imagen de mi estudio desde la cama
1. Un hombre todas las noches escuchaba aleteos que no lo dejaban dormir. Prendía la luz y no hallaba nada. Hasta que exasperado en lugar de prender la luz, disparó ciegamente. Al amanecer encontró a un ángel desangrado sobre la alfombra. Sobre ella había escrito: “Yo era tu ángel de la guarda, ¡pendejo!”
28 de febrero de 2009: 5000 metros en 22 minutos 12 segundos en la pista del Heriberto Jara Corona.
2. Concha Chacón, la princesa totonaca, contesta a una pregunta del investigador genital. Mientras le daba instrucciones para que me besara la punta del alma, le pregunté cuál era su textura.  Ella, apartándose ligeramente, pero con la piel todavía tirante entre las manos y la cabeza roja y brillante que reflejaba su rostro (mierda, ¡ésta debe ser una licencia poética!) , dijo: "Ya lo pusiste en un cuento tuyo: es la piel más tersa. Acaricia mi lengua y me da un deleite, un impulso a seguir adelante, a no terminar de besarlo,  chuparlo, rozarlo, liquidarlo, derrotarlo, gozarlo. Pero siempre subsiste en mí el temor a la explosión. Me asusta que de pronto explote en mi boca o en mi rostro".
"Querida Concha, nunca podrías hacer carrera en el cine de acción", le respondió el investigador genital.
3. El 7 de marzo durante un viaje a Ciudad Mendoza discutí en el autobús  con un muchacho de una sociedad bíblica. Tras escuchar mis razonamientos sobre Dios y sus accidentes, dijo que yo era uno de los anticristos y que mi presencia en el mundo estaba cumpliendo las profecías.
Como no pudimos ponernos de acuerdo nos citamos el día del Juicio Final para ver quién tenía la razón.
“ 

Marco Tulio Aguilera

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