Bogotá. Quinto día

Dormí en la sala tras escuchar una conferencia sobre condiciones climáticas en los planetas del sistema solar. Desperté fresco, lavé los platos. Hoy, quinto día  de mi estancia en Bogotá, fui a la Universidad Nacional a cumplir con una cita que me había puesto Fabio Jurado, Director de Letras. En todas las paredes letreros llamando a la violencia, a la insurrección, evocando a Camilo Torres, exortando al odio, a la guerra. Antes que se me olvide: en las tiendas los periódicos son exhibidos  apenas con una sección por temor a que se los roben si los ponen completos. Los bogotanos sólo salen con su cédula y el dinero que van a gastar. Los bogotanos constantemente están advirtiendo sobre la inseguridad. Los apartamentos tienen muchas cerradoras. El de mi hermana tiene tres llaves y una tranca. Los jóvenes ya no encuentran trabajos fijos, hacen cualquier pequeña labor. Sólo los viejos tienen trabajos de base.  
En casa de Fabio me encontré con el poeta Antonio orrea, que estuvo tratando de convencerme de que ya no fuera tan agresivo, tan directo, tan destructivo. Yo le respondí con una estrofa del poeta José Hierro:  Serenidad para el muerto, yo estoy vivo y pido lucha.  Después de tomar varias copas de vino ya me dolía la cabeza. Pedí que me llamaran un taxi y desaparecí después de un abrazo con el poeta y con Fabio. Estuvimos hablando bien y mal de  los escritores. Hicimos una especie de inventario. Poco a poco se van organizando mis actividades: presentaciones en la Universidad Nacional y la Central en Bogotá, presentación en la Biblioteca de Cali, reunión con los hermanos el sábado, comida que me organizan los escritortes de Cali en una finca rumbo a Buenaventura, reuniones en Plaza y Janés –-cuánta miseria: vendieron 17 libros en dos años--, entrevista con Margarita Valencia, entrevistas con Alfaguara, Random House: mi idea es ofrecerles mi trabajo pero decirles a todos: vengo con mi cargamento y lo ofrezco al que más me convenga. Ya saben los editores que no hay exclusividad alguna. Tal vez concrete negocios. Tal vez simplemente me iré con las manos llenas. Sea una u otra la solución, seguiré con mi trabajo imperturbable, porque en el trabajo está el placer. Hoy apareció una opinión ligeramente negativa: Gusto de saludarte, Marco Tulio. Aún no termino Historia de todas las cosas. Hasta el momento, he encontrado una prosa musical, frondosa y que se da el lujo de inventar palabras, así como personajes pintorescos y guiños evidentes a Cien años de soledad, pero no profundidad ni conflictos ni una trama sólida que me haga imposible ausentarme. De cualquier modo, persistiré. Quizá me tarde un poco más de lo acostumbrado, pero poco a poco iré venciendo las resistencias iniciales, espero. Te mantendré informado. Mucho éxito con tu viaje a Colombia. Un abrazo. Javier Munguía.  
Breve esta relación porque estoy un poco cansado. La boca amarga y seca. He caminado mucho por Bogotá y lo confieso: he vuelto a fumar. Cuando regrese a mis rutinas en Xalapa volveré a dejar el cigarrillo. Mantengo una vigilancia rigurosa de mi peso. Me paso al levantarme, al ir al baño, después del almuerzo y después de la cena. No quiero que me pase lo que me pasó en España: me traje diez kilos de más (ýa no he podido pasar fotos del celular a la computadora, de modo que no hay acompañamiento gráfico).

Marco Tulio Aguilera

1 comentario:

  1. 13 de Noviembre,2012, Cali, 6:30 PM.
    Marco Tulio Aguilera Garramuño *. Conversatorio con el escritor. Su trayectoria. Su reciente novela "Historia de todas las cosas". Lugar: Biblioteca Departamental. Auditorio No. 2. Entrada libre. Detalles y enlaces en: http://ntc-agenda.blogspot.com/2012_11_07_archive.html
    Allí, otras actividades del escritor durante se visita a Colombia (Nov. 20 y Dic. 15) y más información sobre él.

    ResponderEliminar