MÁS MÁSCARA FRENTE AL ESPEJO (VI)

...el vehículo comenzó a balancearase como si fuera una boya en mar picada. Creímos que era asunto del motor, pero cuando vimos que la gente salía con ojos alucinados de los edificios y corría por la calle y miraba al cielo y se desmayaba y caía de rodillas, supimos que estábamos disfrutando de un terremoto. No nos azotó sólo a Veracruz, sino a todo México, y fue como si un gigante displicente e irresponsable hubiera tomado de un extremo la sábana del territorio de México, y la hubiera sacudido para hacer brincar las pulgas. En Xalapa no hubo muertos sino apagones y pánico, edificios fracturados, suspensión de labores en oficinas y escuelas, apagones, embotellamientos, corte de comunicaciones y sirenas y alarmas de guerra. Luego todo siguió su marcha. Por la tarde di una plática en la USBI sobre mi libro de cuentos infantiles. Fue agradable. El sitio estuvo lleno. Un niño gordito me preguntó si yo era Pepe Perdiz, el inventor de “La máquina de llorar”. Vendí cuatro libros. Aunque me sentí worstseller ello no amargó mi noche. Las intenciones de avanzar en la escritura de esta máscara frente al espejo se aplazaron una semana por el viaje a Puebla;  ayer se postergaron por la presentación de El pollo que no quiso ser gallo; hoy porque vienen los de la televisión veracruzana a filmar una entrevista; mañana porque voy a jugar básquet… etcaetera ad infinitum. ANACOLUTO. La idea del paso triunfal que está teniendo mi  Historia de todas las cosas  ha comenzado a incordiarme. Tanto y tan desmesurado elogio me está llenando el buche de piedras. Sí, ya sé lo que dijo Monterroso: todos los escritores quieren que se diga de ellos que son los mejores del mundo. Pero es que, no quiero que se interprete lo que voy a decir como falsa modestia, aunque quizás lo sea: mis amigos, e incluso los reseñistas que no me conocen y a quienes no conozco, se han desbocado en elogios tan desmesurados y de tal manera que… bueno, tengo que protestar. En Newsweek apareció en plena portada el anuncio “Historia de todas las cosas: la gran novela latinoamericana” (hago la salvedad de que este artículo fue intervenido por el autor, lo que no es inusual, y ya les explicaré: el caso es que yo a veces, como Bukowski, escribo notas encomiásticas sobre mis propias obras); Héctor D’Alessandro en Barcelona anunció que mi novela muy pronto sería un clásico de la lengua castellana; René Avilés Fabila, el escritor más guapo, acicalado y feliz de México, dueño de la Fundación René Avilés Fabila y del Museo del Escritor, aseguró: “Si pongo en una balanza la obra de García Márquez y en otra la de Marco Tulio… me quedo con la de Marco Tulio”; Guillermo Samperio, el hombre tatuado hasta las pelotas,  desgranó un párrafo erudito y terminó diciendo (ya en privado): “El grande, el mejor escritor que vive en el Estado de Veracruz se llama Marco Tulio Aguilera Garramuño”… lo que me coloca por encima de Pitol, quien, como ya les dije, estrechó la mano del Rey Juan Carlos de España y recibió el Premio Cervantes; el poeta Pimentel en Puebla dijo, literalmente: “Historia de todas las cosas es una novela superior a todas las del boom y su autor es uno de los mejores cuentistas de Latinoamérica”; Felipe Garrido, presidente de la Real Academia de la Lengua en México dijo: “Así como Cervantes recogió la tradición de las novelas de caballería y la superó creando El ingenioso hidalgo don Quijote a La Mancha, Marco Tulio partió de  Cien años de soledad  para crear una obra que si no está a su altura, mucho se le acerca”. Y así otros diez, han despepitado elogios lujosos y desvergonzados. Lo que si bien me ensancha el pecho llenándomelo de aire, me siembra la semilla de la desconfianza. Por lo que ayer contraté a mi amigo Omar Piña, conductor del programa  Más cultura y analista literario, para que defenestre, critique, censure, destruya la novela. Se dijo dispuesto, aunque con reservas y finalmente lo persuadí diciéndole: “Si en verdad encuentras algo digno de encomio, te pido que te lo reserves para una breve nota de pie de página”. Veremos si lo hace. Encabezados de Al calor político: Enfrentamiento en Río Sordo; están las Fuerzas armadas en el lugar; el tráfico se quedó detenido de ambos lados. Quedó cerrada la circulación hacia Coatepec desde el Museo del Transporte.12:10 horas: Seguridad Pública monta operativos de protección en el perímetro de las escuelas de la zona para seguridad de escolares. 12:35 horas: Es uno de los enfrentamientos más violentos; trasciende que hicieron estallar granadas; los retenes están fuertemente resguardados. La persecución se inició en una ranchería de Tlalnelhuayocan, cruzó por la carretera antigua a Coatepec y terminó en las inmediaciones de Los Arenales y Río Sordo. Se blindan las salidas de la ciudad de Xalapa; se monta operativo en Las Trancas. 12:40 horas: Sobrevuelan helicópteros de Seguridad Pública desde la congregación de El Chico hasta el Cerro de las Culebras. 13:05 horas: Se abre la circulación en la autopista a Coatepec; continúa el operativo de persecución pero se fue hacia los cerros hacia donde huyeron hombres armados. Versión extraoficial refiere la detención de dos de los agresores y hay muertos pero se ignora de qué lado son. Y más noticias: en varios tambos de gasolina de cien litros se encontraron siete cadáveres descuartizados. Otro encabezado de  Diario de Xalapa:  Mejora la seguridad en la capital, dice el gobernador.

Marco Tulio Aguilera

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