Querido diario 24 de diciembre... Más Vargas Llosa, José Donoso, Mercedes Barcha, García Márquez: boom reloaded

Encontré esta foto en la excelente revista Arcadia y no pude evitar la tentación de traerla a mi blog. Siendo de una generación más o menos cercana a la de los del boom, tuve el privilegio de estar cerca de dos de ellos, de aprender de sus libros y incluso pelearme de contra ellos, siempre cariñosamente. Sobre mi relación con García Márquez he escrito bastante y con frecuencia en este blog y en mi libro Poéticas y obsesiones. Sobre mi relación con Donoso, escribí en una de mis novelas del ciclo llamado El libro de la vida, revelando respetuosamente con  muchos años de adelanto algunos aspectos desconocidos de su vida (que luego develaría su hija). Vargas Llosa me dio la espalda para ocuparse de unas señoras guapas en Cali. Mercedes Barcha siempre fue cariñosa pero inclumplió la promesa de invitarme a cenar a su casa. Pilar supo las intimidades de su marido y me hizo entenderlas. Vargas Llosa me dijo, cuando yo apenas estaba empezando a escribir: "¿Para que quieres escribir y ser famoso? Eso sólo trae  problemas".
Hoy después de dos años de natación volví a jugar básquet: le gané cuatro partidos al Canguro, un individuo de mi rodada. Mis rodillas resistieron, de modo que este fin de año será de cáscara.
Cena en casa: mi máneger preparó espaguetis al ajo y pollo con mole. No pude prender la chimenea porque mi nieta Mariann dijo que Santa Claus no iba a poder bajar por la chimenea. Yo me regalé el arreglo de mi lap top número dos, Toshiba viejita, que había dejado caer sobre la alfombra de mi estudio. También me regalé el servicio de mantenimiento de mi lap top número uno, más nueva... y unos gogles speedo... Ah, y pagué ¡23 000 pesos de tenencias atrasadas de mi VW Polo.
Paisaje desde la cama de mi estudio a la espera de la señora Inspiración. Más fotos en el blog Mongolia Central, a la derecha.

Marco Tulio Aguilera

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