GERMAN VARGAS DESTACA MUJERES 20 AÑOS DESPUES DE SU MUERTE

DESTACAN EN ESPAÑA LA NOVELA MUJERES AMADAS PUBLICADA POR LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA
                                                                                                                                
 La novela Mujeres amadas,  de Marco Tulio Aguilera, publicada en la colección Ficción de la Editorial de la Universidad Veracruzana,  alcanzó su tercera edición. Con tal motivo la Revista de Literatura Hispanoamericana Otrolunes (www.otrolunes.com) que se publica en España, publicó un artículo de Germán Vargas, maestro de García Márquez y uno de los amigos del último Buendía en la novela Cien años de soledad.  El artículo apareció en El Heraldo en Barranquilla hace más de veinte años. He aquí algunos apartes:
“Hace algo menos de diez años, un escritor colombiano que no había dado a conocer hasta entonces ningún libro, ganó el Premio Nacional de Novela en Costa Rica y su primera novela fue publicada por las Ediciones La Flor, de Buenos Aires. Breve historia de todas las cosas es el título del libro y el autor se llama Marco Tulio Aguilera Garramuño.
La novela inicial de este narrador que entonces tenía poco más de veinte años fue presentada, con evidente exceso de promoción publicitaria, como la obra que enfrentaba a Cien años de soledad y que hasta la superaba. En realidad, se trataba de un excelente texto notoriamente influido por el novelista que pocos años más tarde ganaría el Premio Nobel de Literatura. Pero era una novela interesante. Y valiosa.
Pasado un tiempo, Aguilera Garramuño se sacudió influencias tan marcadas y desechó las exageraciones de la publicidad. Ha venido trabajando con tesón, con entusiasmo y con cada vez más seguro buen éxito en la nación mexicana, donde ejerce en la Universidad Veracruzana como investigador de la Editorial de la Universidad Veracruzana y profesor de la Facultad de Teatro. Y escribe novelas y cuentos con singular desenvoltura, en un lenguaje rico y agradable, no exento de una adecuada dosis de humor.
En menos de una década, este narrador nacido en Bogotá pero tenido por vallecaucano  ahora avecindado en Xalapa, Veracruz, México, ha publicado hasta hoy, tres colecciones de cuentos y diez novelas. Sus libros de narraciones cortas son: Cuentos para después de hacer el amor,  Cuentos para  ANTES de hacer el amor y El imperio de las mujeres. Y sus novelas, la  ya nombrada Breve historia de todas las cosas, Paraísos hostiles, Mujeres amadas y varias más, hasta culminar en Agua clara en el Alto Amazonas, además de una saga de cinco novelas seriadas que ha publicado bajo el título de El Libro de la Vida.
Mujeres amadas, editada por la Universidad Veracruzana es también como sus anteriores libros una narración desenfadada y feliz, escrita con gracia implacable. El tema del amor, eterno y recurrente en todas las literaturas es abordado por Aguilera con su habilidad desenfado, con su esplendida habilidad de narrador que sabe manejar sabrosamente personajes, situaciones y ambientes que el autor logra recrear sin que el texto se le vean las costuras, sin que quede a la vista el revés de la trama.
La narración se desenvuelve en forma divertida y a la vez firme, mostrando al lector, de muy entretenida manera, la historia del amor accidentado entre un escritor y “su elusiva musa”. A quien él, el escritor protagonista, cerca extremadamente hasta hacerla superar, con su poder de seductor, la empecinada castidad de ella.
En Mujeres amadas Aguilera, quien debió divertirse escribiéndola, da una nueva prueba de  de sus capacidades de escritor que narra. De narrador alegre y a la vez reflexivo, que sabe contar y con su manera de hacerlo, mantener la atención del lector sobre esta “novela de amor que no es un cuento de hadas”, como anotó el propio autor.
Y como Marco Tulio Aguilera conoce bien el viejo tema de amor, el protagonista de Mujeres Amadas recorre con entera propiedad y con gracia indeficiente por entre grandes clásicos de los diferentes estilos que el amor ha adoptado a lo largo de los años. El caballero Casanova el Marqués de Sade, Henry Miller, Marcel Proust, David Herbert Lawrence, son algunos de los autores que el personaje central finge ser y de quienes toma la manera de actuar y de escribir.
El resultado final es, como ya lo dijo un crítico mexicano, “una obra que podría leerse como un tratado de erotismo burlesco trascendental”. Cabe, desde luego, destacar el hecho de que Aguilera consigue en su más reciente novela un admirable equilibrio entra las adecuadas dosis de lo burlesco y lo trascendental, entre lo jocoso y lo reflexivo. Equilibrio que, claro está, no sorprende, no puede sorprender a quienes como sus fieles y entusiastas lectores le conocemos de tiempo atrás sus novelas y cuentos y sabemos de sus condiciones de narrador regocijando y regocijante.
Y a ratos, esos mismos lectores sonreímos al recordar divertidos incidentes de sus libros anteriores. Y, desde hace poco tiempo, también de diversos episodios de  Mujeres amadas, una novela que bien merece el interés de los lectores y de los críticos”.


Marco Tulio Aguilera

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