SAN ISIDRO DE EL GENERAL EN EL CORAZÓN. DIARIO DE ESCRITURA DE BREVE HISTORIA DE TODAS LAS COSAS

Dediqué esta Semana Santa a revisar mi primera novela Breve historia de todas las cosas, publicada en su primera edición por Ediciones La Flor de Buenos Aires en 1975, hace la friolera de 36 años. Creí que iba a mejorarla pero me di cuenta de que era imposible. Más allá de algunas palabras no le cambié nada. Aunque la verdad es que con esa novela tuve un encerrón de un mes hace un par de años...
Edición colombiana
Ya conté en este mismo blog los detalles de ese encerrón: renté un apartamento, me aislé de mi familia, me retiré de mi trabajo (con la complicidad de Joaquín Díez Canedo, director de la Editorial de la Universidad Veracruzana, donde trabajo).
En este nuevo y breve encerrón de Semana Santa me puse la cuota de cien páginas diarias revisadas. Cumplí a cabalidad e incluso el último día me sobró tiempo.
¿Qué tiene esa novela que ya no tienen mis novelas actuales? Una irresponsabilidad divertida, una imaginación desbordada e incluso excesiva, una influencia muy clara del realismo mágico de García Márquez --aunque hay que agregar que en lugar de celebrar la magia, lo que hago en mi novela es burlarme de ella:caricaturizar los excesos de Garcìa Márquez. Esta novela tiene un estilo de valocidad endiablada, que ya no puedo conseguir.
No sé qué recepción pueda tener esta novela en en estos años actuales. Hace 36 años la obra fue celebrada por García Márquez, Seymour Menton, John Brushwood, Jorge Rufinelli y cincuenta o sesenta autoridades de muchos países. Hubo cdos o tres reseñistas que descalificaron la novela por  encontrarla muy parecida en algunas escenas ...
Edición argentina
Cien años de soledad. Pero fueron los menos. La novela entró directamente a la historia de la literatura hispanoamericana en libros de autoridades como Anderson Imbert, John Brushwood, Raymond Williams y otros. Fue lo que se llamó una de las primeras representantes del post boom. Recibió el Premio Aquileo J. Echeverría. Consiguió una segunda edición de 25 000 elemplares en Plaza y Janés Colombia (en la edad de oro de esa editorial). La novela ha sido estudiada en muchas universidades, ha sido motivo de tesis, de ensayos y conferencias en congresos internacionales.... Pero estuvo ausente de las librerías durante casi 30 años por descuido del autor que siempre se peleó con las representantes (dos veces con Carmen Balcells) y porque el autor estaba dedicado a sobrevivir: de  Costa Rica a Colombia, de Colombia a Kansas, de Kansas a Monterrey, de Monterrey a Xalapa.... Seguí escribiendo, publiqué varios libros, pero me olvidé de mi primera novela... Novela que me marcó ahora sí que para siempre, porque de entrada el editor  (Daniel Divinsky, editor de Quino y Umberto Eco) en la contraportada del libro escribió que Marco Tulio era Mejor que García Márquez (imaginen el trauma que eso le puede causar a un joven novelista colombiano (24 años) que acaba de ver su novela publicada en Buenos Aires. Ese hecho me marcó, me impuso un reto, y creo que he batallado con él toda la vida).
A veces uno escribe su obra maestra al iniciar la carrera. En ocasiones uno no puede volver a tocar ciertas fibras con la delicadeza necesaria de la primera obra. No sé si sea mi caso. Pienso que he escrito otras obras interesantes. Además cada obra tiene su momento y su valor.
El año pasado estuve en San Isidro de El General, pueblo-ciudad de Costa Rica en el que se desarrolla la novela Breve historia de todas las cosas. Lo que allí viví creo que ningún autor lo ha vivido: encontrarse con sus personajes vivos, treinta años después de haberlos fijado en el papel. Lo que viví en San Isidro lo conté en este blog. Poco faltó para que me hicieran una estatua, me regalaran una hectárea de bosque y me convirtieran en parte de mi propia ficción: San Isidro de El General, un pueblo-ciudad que por su particularidad, extrañeza, idiosincracia, no tiene que envidiarle nada a ningún ámbito literario, ni siquiera a Macondo. Definitivamente mi novela no es mejor que Cien años de soledad. Es diferente. Lo digo con mi habitual megalomanía. Lo que me queda claro es que puede ser una novela muy legible y hasta divertida para quien no quiera leer con los grilletes del academicismo y la pedanterìa que ha pretendido desterrar la magia, el mamagasllismo, el relajo, las imaginación desaforada de nuestros países latinoamericanos, tan jodidos pero tan divertidos.

Marco Tulio Aguilera

4 comentarios:

  1. Hola. Leí tu artículo "Alguien tiene que decirlo: Bolaño, la farsa del siglo XX". Demás está decirte que no me interesa en lo más mínimo leer alguna otra cosa tuya, ejemplo de eso es este comentario descontextualizado.

    Tu crítica es bien 'aburrida'. Y un texto aburrido es lo más miserable a lo que puede llegar un escritor. Espero puedas replantearla, conocerte y presentarte mejor a ti mismo, y que así puedas llegar a explicarte mejor por qué no te gustaron Los Detectives Salvajes. O, para ser más bolañesco, por qué tú mismo no te convertiste en uno (en un detective salvaje).

    Te paso el día 22 de noviembre que habla por sí solo. Espero que la relectura de ese día te permita elaborar mejor tu crítica. Lamento lo de no leer nada tuyo, es una exageración. Seguramente en algún otro momento lo haré, y si está escrito chévere seguro me gustará y te recomendaré. Saludos desde Perú.

    http://losdetectivesalvajesenlinea.blogspot.com/2008/11/22-de-noviembre.html

    Javier

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  2. Magnífico blog.
    Un verdadero placer pasear por tus letras.
    Continuaré leyendo.

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  3. Tras la lectura de 2666 retiro mis palabras: Bolaño es un magnífico escritor.

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