DESPUÉS DEL HURACÁN

En la foto una pared de mi estudio con las huellas de mi pasado ya pisado.
Hoy viernes 18 de septiembre amanece Veracruz arrasado por el huracán Karl. Todavía no se ha hecho un balance de los daños. El puerto parece que tiene graves afectaciones. En Xalapa parece que no ha habido gran destrucción, aunque sin duda se oculta lo que puede haber pasado en los barrios pobres. En casa nos aprovisionamos bien y no ha faltado nada. Ni siquiera hubo corte de luz.
Leí la novela premiada en el Concurso Sergio Galindo. Pedí prestado el manuscrito a Germán Martínez, el coordinador del concurso. Es una novela impresionante, en la que se narra lo peor de lo que sucede en Colombia. La obra se lee con la sensación de que uno está ante una serpiente que en cualquier momento puede atacar. El escritor es un joven que escribe un blog que podría haber escrito el unabomber.
Por otra parte sigo escuchando Cien años de soledad, leído por una mujer que parece ser checa y que tiene el aliento suficiente para leer 50 páginas continuamente. Compré dos CDs por 40 pesos. En ellos está contenido el libro. Cien años... es el último de los libros de GGM que pienso espulgar con el objetivo de hallar las "escenas de amor y eros". Pronto pronunciaré una conferencia de 45 minutos en el Congreso de Literaturas Hispánicas de IUP... si consigo la visa para Estados Unidos. Después de 20 intentos logré la hazaña de contestar por internet las 80 o cien preguntas en 20 minutos (¿ha estado involucrado en actividades terroristas, tiene alguna enfermedad mental --¡todas!--, ha sido deportado, le han quitado el pasaporte...?). Ahora debo conseguir derrotar a una computadora para conseguir una cita, luego ir al consulado y convencerlos de que soy la madrecita de Calcuta, etc.
A las doce del día voy a salir a nadar y me podré enterar de cómo está la Xalapa real. Después les cuento.
Ya regresé. Son las cinco de la tarde. En el trayecto a la piscina no vi ningún destrozo. Las noticias, sin embargo, informan que Cardel y otros diez o doce pueblos y ciudades están destrozados y bajo el agua. Es curioso y cruel el hecho de que mientras la mitad de la humanidad está con el agua al cuello la otra mitad está rascándose el ombligo en la playa. Gracias a don Faustino Chamorro y a Martha Cecilia Cedeño por sus mensajes.

Marco Tulio Aguilera

1 comentario:

  1. Hola MT,
    me enteré del huracán por los telediarios. Me alegro que por tu casa no haya pasado nada. TE sigo leyendo desde la canícula,
    Un abrazo,
    Martha

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