LA DIVINA COMEDIA EXPULGADA


INFIERNO

Durante la escritura de mi novela El sentido de la melancolía (que seguiré trabajando por lo menos cinco años más) releí La Divina Comedia y seleccioné algunos fragmentos. Hice algunos comentarios marginales. Hélos aquí:

Per me si va nella citta dolente
Per me si va nell’ eterno dolore
Per me si va tra la perduta gente
...
Lasciate ogni speranza, voi ch’entrate

La verde flor de la esperanza

Vivieron sin alabanza ni vituperio...Habitantes del Anteinfierno

Caronte pasa las almas en el lago Aqueronte...

A la sucesiva depravación del alma que la incontinencia pasional pasa a la consciente comunión con el mal, correspondiente al bajo Infierno, cada vez más oscuro, sangriento y cruel.

El bien es único, el mal es infinito (Aristóteles)

Agua no surcada por nadie

Satanás, emperador del doloroso reino

El diablo está hundido en el fondo del desague del cono que es el infierno, hundido en hielo, babeante, royendo a los traidores por excelencia (Judas, Bruto y Casio.)

Tres disposiciones viciosas: Incontinencia... desborde de pasiones
Malicia... actos de injuria a si mismo y a los demás
Bestialidad... actos monstruosos

La corrupción de lo mejor es lo peor ( Aristóteles)... por eso los pecados del espíritu son más graves que los de la carne

Los lujuriosos en el 2º. Círculo son arrastrados vertiginosamente, sin el menor reposo, por un viento huracanado.

Epicuro...El placer como bien supremo.

En la selva de los suicidas los árboles lóbregos, en sus ramas se posan las arpías con anchas alas, cuello y rostro humanos, pies con garras, plumado el gran vientre, y que dejan escapar sus lamentos desde los extraños árboles.

El alma del suicida está en eterna separación de su cuerpo. El suicida se ve convertido en árbol de un lúgubre bosque siempre marchito.

Simoníacos: enterrados en un hoyo cabeza abajo, con pies y piernas fuera, a los que se les aplica fuego.

Cortesanos y aduladores: hundidos en un lago de mierda, estiércol humano.

Adivinos: condenados a tener el rostro volteado hacia la espalda.

Avea il culo fatto trombetta.

Cismáticos y sembradores de discordia: mutilados, destrozados, despedazados, caminan quienes en la vida destrozaron la unidad de la fe. Cuando se cierran las heridas los demonios los vuelven a descuartizar dejándolos mancos, cojos, acéfalos, en medio del horrible esparcimiento de miembros desprendidos a cercén.

Mahoma: hendido desde el mentón hasta el bajo vientre, entre las piernas cuelgan los intestinos, pudiendo verse el corazón y el triste saco que convierte en excremento todo lo que ingiere

Ni la dulzura del afecto por mi hijo, ni la piedad por mi anciano padre, ni el amor jurado que debía hacer la felicidad de Penélope, pudieron vencer en mí el ansia de tener mayor experiencia del mundo y de los vicios y la virtud de los hombres. (Ulises.) Lo único que espolea a Ulises al final de su vida es la pasión por el conocimiento, después de haber satisfecho sus pasiones sensuales.

Briareo el gigante de los cien brazos y cincuenta cabezas.

Ugolino se come a sus hijos.

El Paraíso tiene siete cielos.
En el Cielo de la luna están los lunáticos
En el Cielo de Mercurio, lucientísimo, los hiperactivos, que buscan honor y fama.
En el Cielo de Venus, los espíritus amantes, entre ellos Raab, cortesana de Jericó.

MIRA HACIA OTRO LADO Y ABRE BIEN TUS SENTIDO, QUE EL PARAÍSO NO SE ENCUENTRA ÚNICAMENTE EN MIS OJOS.

EL INFIERNO

NO HAY MAYOR DOLOR QUE ACORDARSE DEL TIEMPO FELIZ EN LA MISERIA

Los melancólicos en el cuarto círculo del infierno:
Atravesamos el círculo hasta la otra orilla, no lejos de un hirviente manantial que vierte sus aguas en un arroyo que le debe su origen y cuyas aguas son más bien oscuras que azuladas, y bajamos por un camino distinto siguiendo el curso de las tenebrosas ondas. Cuando aquel arroyo ha llegado al pie de la playa gris e infecta, forma una laguna llamada Estigia, y yo, que miraba atentamente, vi algunas almas encenagadas en aquel pantano, completamente desnudas y de irritado semblante ...Se golpeaban no sólo con las manos sino con la cabeza, arrancándose carme a pedazos con los dientes. Díjome el maestro:
—Hijo, contempla las almas de los que han sido dominados por la ira. Quiero además que sepas que bajo esas aguas hay una raza condenada que suspira y hace hervir la superficie. Metidas en el lodo dicen: ESTUVIMOS SIEMPRE MELANCÓLICOS BAJO AQUEL AIRE DULCE QUE ALEGRA EL SOL, LLEVANDO EN NUESTRO INTERIOR UNA TÉTRICA HUMAREDA; AHORA NOS ENTRISTECEMOS EN ESTE NEGRO CIENO.

Estas palabras salen del fondo de sus gargantas, no pudiendo pronunciar una sola íntegra, atragantados por el fango.

Quinto círculo. Los iracundos, sumidos en el lodo.

¿DE QUÉ SIRVE LUCHAR CONTRA EL DESTINO?

Se puede cometer violencia contra Dios, sí mismo y el prójimo.

Reflexión MT: Me percato de que toda prisa es absurda. Apresurarse a terminar de escribir un libro es en realidad un sacrificio de una plenitud posible, pues cada libro debe reflejar, contener el todo, y por ello la lectura del mundo y de sus obras cifradas ...es totalmente necesario. Leo el Infierno y me doy cuenta que no basta para entender el sentido de la melancolía, sino que es preciso leer el Paraíso. Flor de María es Beatriz que me lleva a ver las estrellas después de haber estado en el Infierno. Siempre se puede volver a corregir un libro. La vida es imposible corregirla.

El demonio la criatura que tuvo el más hermoso de los rostros.

Los soberbios cargan una enorme piedra.

Los iracundos, en el séptimo círculo, se muerden a sí mismos de la ira, hundidos en un río de sangre, cuando asoman sus cabezas son flechados por centauros.

Gerión, su rostro era de varón justo y el resto era de serpiente.

NO ES EMPRESA QUE PUEDA TOMARSE COMO JUEGO NI PARA SER ACOMETIDA POR UNA LENGUA BALBUCIENTE LA DE DESCRIBIR EL FONDO DE TODO EL UNIVERSO.

Casio, Bruto y Judas en el noveno círculo del Infierno.

Nemrod, ejemplo de soberbia, erigió la torre de Babel.

Briareo, orgulloso gigante, se levantó contra Zeus.

Las blancas y sonrosadas mejillas de la bella aurora.

La bienaventuranza parecía escrita en su rostro (del ángel.)
¡Oh conciencia digna y pura! ¡Qué amargo roedor es para ti la más pequeña falta!

Seres humanos, contentaos con el quia, pues si os fuera dado contemplarlo todo, no habría sido necesario que pariese María. El hombre debe contentarse con las consecuencias, pues no le es accesible conocer las causas.

La flor de la esperanza.


En el purgatorio los soberbios cargan una piedra.

PIENSA QUE ESTE DIA NO VOLVERÁ A LUCIR.

¡Oh raza humana, nacida para remontar el vuelo!, ¿por qué el menor soplo de viento te hace caer?

Envidia # Caridad

Me alegraron más los males ajenos que mi propia ventura.

Guido de Luca se ponía lívido cuando veía un hombre feliz.

El cielo os llama y gira en torno vuestro mostrándoos sus bellezas, y sin embargo vuestras miradas se dirigen siempre a la tierra.

Dante al principio no puede mirar a los ángeles, pero poco a poco se va acostumbrando.

El hombre goza más de beber cuanta más sed tiene.

O tus palabras me engañan o me tientan.

Los lujuriosos caminan en medio de las llamas abrasados por la sed.

Julio César, marido de todas las mujeres y mujer de todos los maridos de Roma

¿Qué se puede hacer con una mujer que sufre por todo? Dejarla que siga su curso hasta que llegue a su estanco nivel de paz o se consuma en su fuego.

PARAÍSO

No se puede entrar al Paraíso si el fuego no os muerde antes. Aunque estuviéramos mil años en medio de esta llama, no perderías un solo cabello.

BEBIENDO LAS AGUAS DEL LETEO SE BORRA LA MEMORIA; BEBIENDO LUEGO LAS DEL EUNOÉ, LA MEMORIA SE REGENERA PARA RECORDAR TAN SOLO LAS BUENAS ACCIONES.

Refleja La luz divina. ¿Qué poeta sería capaz de describirla? Lo inefable.

No ha quedado en mi cuerpo una sola gota de sangre que no tiemble: reconozco las señales de mi antigua llama.

MIRAME BIEN; SOY YO; SOY EN EFECTO BEATRIZ. ¿CÓMO TE HAS DIGNADO SUBIR AL MONTE? ¿NO SABÍAS QUE EL HOMBRE ES AQUÍ DICHOSO?

Cuando Beatriz se casó cambió de vida en plena juventud, en el umbral de la segunda edad, y Dante se entregó a otros amores. Cuando ella muere, subió desde la carne al espíritu, entonces Dante se descarría aun más.

Beatriz había estado velada y cuando se desvela: ¡Oh resplandor de luz eterna! ¿Quién es el que habiendo palidecido a la sombra del Paraíso o bebido en su fuente, no tendrá la mente ofuscada al intentar representarte tal cual apareciste allí donde el cielo te circundaba resonando con acostumbrada armonía cuando te descubriste?

LA VIDA NO ES SINO UNA RÁPIDA CARRERA HACIA LA MUERTE.

Volví a las sacrosantas aguas del Leteo y el Eunoé tan reanimado como las plantas nuevas, renovadas con hojas nuevas, purificado y dispuesto a subir a las estrellas. Fin del Purgatorio.

PARAÍSO

Si la razón sigue a los sentidos debe tener las alas muy cortas.

Felicidad: La felicidad de cada uno está en proporción a su capacidad para sentirla. La felicidad consiste solamente en la adecuación a la voluntad divina.

La virtud de la caridad calma nuestra voluntad, y esa virtud nos hace querer solamente lo que tenemos y no apetecer nada más.

En la voluntad de Dios está la paz.

LA VOLUNTAD DE DIOS ES EL MAR DONDE VA A PARAR TODO LO QUE HA CREADO.

Mi mirada se fijó en Beatriz; pero ésta lanzó tales fulgores sobre mi mirada que no los pude sufrir.

Un hombre libre de elegir entre dos manjares igualmente distantes de él y que exciten del mismo modo su apetito, morirá de hambre antes de llevarse a la boca uno de ellos.

MUCHAS VECES SUCEDE QUE POR EVITAR UN DAÑO MAYOR SE HACE CON REPUGNANCIA AQUELLO QUE NO DEBERÍA HACERSE.


EL PARAÍSO
Edición de Roberto Mares, Editorial Tomo, México, 2003.

Todo aquello que compone la creación guarda entre sí una relación que se da dentro de un orden, siendo éste la forma que adopta el Universo para asemejarse a Dios. Es en este aspecto que las criaturas dotadas de razón descubren las señales de la eterna virtud, que es el motivo por el que existe el orden, según el cual todos los seres tienen una razón de ser que los inclinan a una u otra cosa, dentro de la diversidad de sus esencias, que de alguna manera u otra los acercan al creador. Así que todos navegamos por el gran mar de la vida, pero nos dirigimos a distinto puerto, conforme el instinto que cada uno ha recibido para encaminarse a él. (Beatriz.)

Las aguas que navego no fueron surcadas jamás por nadie. (D.)

Cada virtud produce efectos distintos en los cuerpos celestes que vivifica, uniéndose a ellos como la vida a los cuerpos de los hombres, y mezclándose así, se muestra brillante, por la risueña naturaleza de la que procede, cual se manifiesta la alegría en la pupila de los ojos. (B.)

Se me presentó una visión tan intensa y fascinante que al momento se desvaneció mi deseo de hablar.

Aun siendo aquí tan dichosas, ¿no desearían morar en una esfera más elevada, a fin de satisfacer mejor su voluntad y sus afectos?

La virtud de la caridad que nos mueve a desear solamente lo que tenemos y ninguna otra cosa, es lo que colma todas nuestras ansias. Y si pretendiéramos elevarnos más nuestros deseos serían incongruentes con la voluntad de quien nos destina a esta mansión, que tal carencia de conformidad no existe en estas esferas, como pronto habrás de entender, sobre todo si reflexionas en que aquí la caridad es la naturaleza de las cosas, ni es menos esencial a la bienaventuranza de que gozamos el someternos a la voluntad divina, para que así nuestras voluntades resuenen en armonía con el orden, de modo que el ocupar una u otra morada en este reino, no sólo favorece al reino todo, sino que es del agrado del Soberano que rige nuestros deseos, y es en el querer suyo que se cifra nuestra ventura, pues a Él confluye tanto que Él mismo creó como lo que se produce en la naturaleza.

Entonces me di cuenta con claridad de que todo el cielo es un paraíso, aunque no se comunique del mismo modo ni con la misma intensidad la gracia divina.

Una vida perfecta, y los altos méritos que conlleva, llevaron a una mujer hasta los sentimientos más sublimes, por cuya regla hay muchas otras cosas que ciñen el sayal y el velo en el mundo de la materia.

Hasta que se desvaneció, desapareciendo como se hunde en el agua un objeto pesado.

Si permanezco en mis buenos propósitos, ¿por qué las presiones de otros han de hacer que desmerezcan?
Yo quiero saber si el hombre puede resarcir con buenas obras la ruptura de sus votos.

Yo te ilumino con la llama de un amor mucho más ardiente que cualquiera del mundo, así que si a este amor se rinde la fuerza de tus ojos, no debes maravillarte por ello, pues esto procede de la perfección de los míos, que muy lejos llegan y pronto guiarán tus pasos al descubrimiento de lo que te es oculto.

Y SI LOS HOMBRES SON SEDUCIDOS POR OTRAS COSAS, NO ES SINO POR UN CONFUSO DESTELLO DE ESA LUZ PRIMIGENIA, QUE REFLEJA TODO LO CREADO.


El mayor don que en su gran generosidad nos otorgó Dios al crearnos, y aquel que se conforma más a su bondad y el que más prefiere, es la libertad de albedrío del que todas las criaturas inteligentes están dotadas.

Porque no es ciencia solamente escuchar, pero sí retener lo que se oye.

No actúen como el cordero que se aparta de la leche de su madre y se va descuidado y alegre en busca de su placer, pero lo que consigue es su ruina.

Y como la flecha que da en el blanco antes que la cuerda pierda su oscilación, así volamos al segundo reino.

Como al venero tranquilo y puro acuden los pecesillos cuando algún extraño entra en el agua, creyendo que les puede servir de alimento, así vi yo venir hacia mí un millar de espíritus resplandecientes.

ASÍ SE ENVOLVIÓ EN EL FULGOR DE SU PROPIO DELEITE AQUELLA ALMA SANTA.

Bien puedo ver que te alimentas de tu propia luz y que la trasmites por medio de los ojos.

De la mezcla de diversas voces resulta un suave acorde, y de igual manera los diversos acontecimientos de nuestra vida pueden repercutir armónicamente en las esferas más elevadas.

Era tanto el respeto que embargaba todo mi ser, que el solo pensar en las primeras letras me hacía inclinar la frente, como quien se siente abrumado por el sueño.

ESBOZÓ UNA SONRISA QUE HUBIERA HECHO FELIZ, AÚN QUEMÁNDOSE EN EL FUEGO, A CUALQUIER HOMBRE...

Aunque el amor divino se refleja en todo, es más vivo en aquello donde se percibe una mayor semejanza.

De pronto advertí que la belleza de mi señora se iba incrementando lentamente, por lo que tuve la intuición, y casi la seguridad, de que ya nos encontrábamos en la región que a ella le correspondía.

Me di cuenta con regocijo que al hablar de esa manera aumentaba su alegría, transformada en luz.

Predeterminación: Si yo logro mostrarte una verdad, tendrás delante lo que ahora se encuentra detrás de ti. El Sumo Bien, que imprime movimiento y llena de complacencia este reino en el que ahora te encuentras sublimado, convierte su Providencia en móvil de todos estos cuerpos, y no sólo la divina mente, que es perfecta en sí misma, les comunica esa virtud, sino también los medios para su conservación, PORQUE TODO AQUELLO QUE COMIENZA EL MOVIMIENTO HACIA LA CONSECUCIÓN DE UN FIN, TIENE YA IMPRESO ESE FIN EN LOS MOVIMIENTOS, COMO LA FLECHA QUE SE LANZA HACIA UN PUNTO DETERMINADO; SI NO FUERE DE ESA MANERA,
TODO MOVIMIENTO PRODUCIRÍA RUINAS EN LUGAR DE OBRAS, LO QUE ÚNICAMENTE SUCEDERÍA SI FUESEN IMPERFECTAS LAS INTELIGENCIAS QUE MUEVEN ESTAS ESTRELLAS, E IMPERFECTO EL AUTOR DE ELLAS.

Dante: Me parece claro que la naturaleza no puede ser defectuosa en lo necesario.

Si la Divina Providencia no fuese superior a todo, lo engendrado sería siempre semejante a lo que engendra.


Pues el hombre debe llegar a la excelencia, para que después de la primera vida se labre otra que ha de ser inmortal.

Hay que decir que en esas regiones las emociones se expresan en fulgores, como entre nosotros la risa expresa el júbilo; lo contrario sucede en el averno, donde las almas se oscurecen en la medida en que se les va entristeciendo la mente.

Es como un rayo de sol en el agua pura.

El fulgor que de sí despedía cuanto se hallaba dentro del sol en el que yo me introduje, y que no consistía propiamente en el color, sino en la intensidad de la luz; aunque por más que yo avive el ingenio, el arte y la experiencia, no pudiera llegar a expresarlo de manera que pudiera ser imaginable, aunque en el fondo todos tenemos la intuición de lo que se trata y el ansia de experimentarlo; a pesar de que nuestra imaginación no pueda construir las figuras de cosas tan sublimes, por lo que no debe sorprendernos que nuestros ojos no hayan visto luz superior a la del sol.

El que no tenga alas en la mente para remontar hasta allá su imaginación, que no espere que un mudo pueda relatárselo.

Yo fui una de las ovejas del santo rebaño que llevaba Domingo por el camino que conduce a la hierba más sabrosa, siempre que no se extravíe en vanidades.

De quien hace evidente para cualquiera que escuche su doctrina que el mundo es una falacia; el cuerpo que fue el receptáculo de esta alma yace en Cieldauro, y desde el martirio y destierro de aquella vida vino la paz de la gloria.

¡Oh insensatos afanes de los mortales! ¡Qué débiles son las razones que los inducen a permanecer en tierra y no levantar el vuelo! Hay quienes se encubren en las leyes, quien en las propuestas de la academia, quien medra con el sacerdocio y quien pretende dominar por la fuerza o por el discurso sofista, o algunos se dedican al robo o a la administración pública, mientras otros se enajenan en los placeres de la carne o se consumen en el vicio del ocio; mientras que yo, libre de las veleidades del mundo, iba en compañía de Beatriz, remontándome por los cielos, donde con tanto amor se me recibía.

Él amaba la belleza inefable.

Puesto que se ha recogido ya parte de la cosecha, y el grano se ha guardado, el dulce amor que siento por ti me invita, a hacer lo mismo con la otra parte.

Puedo afirmar que la naturaleza humana no fue ni será jamás lo que fue en las criaturas originales.

Por eso acontece que los juicios precipitados llevan al craso error, y propician las pasiones que ofuscan el entendimiento; quien se comporta de esa manera es como si hubiese hecho el viaje en balde, pues regresa más ignorante de lo que se fue, pues quien carece de arte no encuentra la verdad.

No deberían ser los hombres tan proclives a juzgar de manera precipitada, como el que calcula el tamaño de su cosecha antes de que siembre el grano; pues yo he visto durante todo el invierno que el rosal se muestra seco y lleno de espinas, pero cuando llega el justo tiempo de su maduración se llena de rosas; y también he visto la nave que surca veloz todo su trayecto, pero naufraga cerca del puerto.

Quienes se lamentan que sea preciso morir en la tierra para renacer en el cielo son insensatos, pues no imaginan las delicias de la eterna gloria.

El amor cimentado en la caridad va siempre acompañado de una grata condición, mientras que aquel que nace de las bajas pasiones conlleva la perversión de la felicidad.

En aquella esfera, que no es otra cosa sino el mismo cielo, no hay pasiones que extravíen la esencia del ser.


Destino: Todos los acontecimientos que no exceden el alcance de la naturaleza humana, se encuentran ya imaginados en la mente del Eterno, de lo que no se puede inferir que tales cosas deban ocurrir por fuerza.

Que cada quien lleve su mano donde le duela.

AL CONTEMPLARLA QUEDÓ LIBRE MI PENSAMIENTO DE CUALQUIER OTRO DESEO, MIENTRAS QUE EL ETERNO ENCANTO DEL QUE DIRECTAMENTE PARTICIPABA BEATRIZ SE REFLEJABA EN MIS PROPIOS OJOS.

MIRA HACIA OTRO LADO Y ABRE BIEN TUS SENTIDOS, QUE EL PARAÍSO NO SE ENCUENTRA ÚNICAMENTE EN MIS OJOS.

Y era tal la serenidad y dulzura de sus ojos, que excedía a todo lo que yo había visto en ella.

Nuestra justicia es hija del cielo.

Lo único que me motiva es el amor.

Las inteligencias creadas, por elevadas que sean, no pueden penetrar en el abismo de los decretos de Dios.

Que nadie presuma que por medio de su inteligencia puede adelantar en el camino.

El amor que demuestran tus palabras, y la expresividad que expresan tus fulgores, alientan tanto mi confianza como el sol a la rosa para que abra su corona; es por ello que me atrevo a rogarte que me concedas la gracia de mirarte directamente, sin el velo de la luz.


Será en la última esfera donde se te concederá eso.

La carne de los mortales se corrompe con tanta facilidad, que dura en buen estado menos del tiempo que tarda en crecer una encina para dar bellotas.

Si tú pones tu dedo en el fuego y de inmediato lo retiras, tendrás una idea del tiempo...

Mira el abismo: Ya te encuentras muy cerca del último grado de salvación, por lo que debes aguzar todos tus sentidos y usar tu lucidez al máximo; pero antes mira hacia abajo y reconoce la inmensidad del mundo que he puesto bajo tus pies, de modo que tu corazón se llene de júbilo delante de la gloriosa falange que se encuentra en este lado del globo etéreo.


Me pareció que todo su rostro ardía. Y en sus ojos brillaba el destello de un inefable gozo que me sería imposible describir. Como en las noches serenas y de luna llena... y aquella sustancia luminosa penetraba por toda la materia, y era tan intensa que mis ojos no podían soportarla.

Abre los ojos y mírame. Ya has visto muchas cosas que deberían haberte acostumbrado a resistir la fuerza de mi resplandor.

Que no es propio el barco para tan inmenso mar, ni hay marinero que lo pueda manejar con seguridad.

LA FE: LA FE ES LA SUSTANCIA DE LAS COSAS QUE SE ESPERAN, Y EL ARGUMENTO DE LAS QUE NO SE VEN.
Explicación: Los sublimes misterios que aquí se manifiestan como evidentes, a los ojos terrestres son tan oscuros que ahí solamente existen en la creencia sobre la cual se funda toda nuestra esperanza, y por esa razón toma el nombre de sustancia. Sobre esta creencia es menester argumentar, sin que se requiera prueba alguna, es por ello que toma el nombre de argumento.

LA MIRADA ES IMPORTANTE PARA ENFRENTAR EL MISTERIO. NO PODEMOS IR MAS ALLÁ. (CONCLUSIÓN DE MT DE LA DIVINA COMEDIA.)

LA ESPERANZA ES UNA CERTIDUMBRE DE LA VIDA FUTURA, PRODUCIDA POR LA GRACIA DE DIOS Y LOS MÉRITOS PRECEDENTES.

Cuando Se mira directamente el sol, en algún momento parece que se eclipsa un tanto, al grado que uno termina por creer que realmente ya no se ve.

Es el amor lo que determina la eternidad de todas las sustancias.

Humildad: fin de todo. La esperanza que nace en el corazón de todo fiel, y la profunda impresión de la que he hablado, me han permitido liberarme del tormentoso amor mundano, llevándome a la paz del amor divino; es por eso que amo hasta las más tiernas hojas del huerto que cultiva el eterno hortelano, con la admiración que sugiere la perfección de su obra.

Era tanto el amor por mi Señora, que no podía apartarme un momento de su presencia; nunca había tenido yo mayor deseo de contemplarla, y si la naturaleza y el arte han producido cosas de tal encanto que seducen vista y mente, ya sea en el cuerpo mismo o por medio de su representación en pinturas, todas las imágenes parecían cosa de nada en comparación del divino placer que llenaba mis sentidos al perderme en la contemplación de su divino rostro; y el entusiasmo que me comunicaba su mirada...

Después de la flor vendrá el verdadero fruto.

Vi un punto del que emanaba fulgor tan penetrante, que era menester cerrar los ojos, pues mucho los hería su resplandor.

Si tus dedos son incapaces de desatar el nudo que tú mismo has formado, no es de admirarse el que se encuentra tan apretado, pues nunca se ha intentado desatar.

El ser bienaventurado consiste en el hecho de ver, y no de amar.
(¿Llegaría Dante a esta conclusión porque nunca pudo ir más allá de la visión con Beatriz?)

Antes de que existiese en su eternidad, y de una manera incomprensible para todos, el Amor Eterno, en ejercicio de su voluntad, se difundió por todos lados, no porque eso redundase en su propio bien, que eso no es posible, sino para que su esplendor se reflejara en todas las cosas, y entonces Él pudiera reconocer su propia existencia. Antes de la creación Él ya se encontraba activo.

Voluntad firme y perfecta.

Los ángeles no tienen memoria; les basta contemplar a Dios: Después de haberse deleitado estas sustancias en la imagen de Dios, no apartaron su vista de la faz a la que nada puede ocultarse, es por eso que no se distraen con ningún objeto nuevo y no necesitan de la memoria para renovar conceptos que no tengan presentes; sueñan despiertos los que afirman que la memoria de los ángeles es como la de los hombres, y los que no crean que tengan memoria alguna, caen en un error todavía más vergonzoso.

No te imaginas cuánta sangre cuesta sembrar la verdad en el mundo.

Imposible definir el encanto de Beatriz: Si concentrase en una sola palabra todas las alabanzas que he hecho a mi amada, no sería suficiente para definir su encanto. La hermosura que en esos momentos vi en ella, excede todo lo que los hombres podemos imaginar, por lo que yo tengo por cierto que solamente su Hacedor podría comprenderla.

Luz del intelecto nutrida por el amor, amor que está lleno de alegría porque se alimenta del bien.

QUEDÉ YO ENVUELTO EN UN SUBLIME Y CEGADOR RESPLANDOR, QUE NO ME PERMITÍA VER COSA ALGUNA.

En aquella región suprema existe una luz que hace visible el Criador a los ojos de la criatura, cuyo bienestar se cifra en esta sola contemplación y se extiende de manera circular.

Las leyes de la naturaleza no rigen allí donde impera la ley de Dios.

En ese ámbito de puro gozo, las miradas de todos se concentraban en un punto único.

No te será cabalmente conocida esta dichosa existencia mientras tengas tus ojos puestos en el mundo inferior.

En este reino no existe nada que no sea producto de la casualidad, así como no caben la tristeza, la sed y el hambre, pues todo lo que ves depende de leyes que son eternas, y la gloria que cada uno disfruta es proporcional a sus propios méritos de una manera perfecta.

El Soberano, por quien opera este reino en condiciones de amor y felicidad, no tiene otro deseo que la realización de su esencia.

Predestinación: Es por eso que la luz del altísimo es digna corona de gloria, según sea mayor o menor la intensidad de la gracia, y por eso se ven colocados en grados diferentes, sin tener en cuenta sus obras, y solamente por su predestinación?????????????????????

EL TIEMPO DE TU SUEÑO SE ESTÁ TERMINANDO.

Quien pretende una gracia sin recurrir a ti es como si quisiera volar sin alas.

Suprema felicidad.

Yo sentí que me acercaba al fin que más puede desearse, por lo que cumplí con lo que el deber impone y renuncié a todo deseo.

A la manera del que sueña y después conserva el efecto de lo que percibió en sueños, sin que pueda recordar las imágenes precisas, así me ocurrió a mí, pues he olvidado casi todo el contenido de mi visión.

De pronto me hirió con tal fuerza el resplandor divino ...al contemplarlo sentí que mi fuerza aumentaba grandemente, tanto que pude tocar su inefable esencia con mi vista.

UN CONCEPTO SIMILAR AL DEL ALEPH DE BORGES: Supe cómo se concentra en un centro que se enciende por el amor, toda la luz que se esparce por el universo, tanto las sustancias como los accidentes o las propiedades, todo junto en una cosa de maravillosa esencia.

La mente mía se encontraba suspendida, inmóvil y enajenada en la contemplación de aquel CENTRO DE LA ETERNIDAD; pero mientras más veía, más eran mis ansias de ver, pues el efecto de aquella luz era tan poderoso que no es posible para el que lo ve, el apartar sus ojos en busca de otro objeto, pues en ella se cifra todo el bien que actúa como imán de la voluntad de los hombres, fuera de ella es defectuoso aquello que se tiene por perfecto.


Tan lejos de lo que vi está lo que digo, que prefiero no decir nada a decir poco.

FIN: Entonces fue que perdí el sublime vigor de mi fantasía, pero el Amor que inflama todo anhelo y toda voluntad ya se encontraba en mí, como una rueda que gira dentro de otra, y era el mismo Amor que mueve el sol y las estrellas.

¿DANTE VIO A DIOS EN LOS HOMBRES? NO: DANTE VIO A DIOS EN BEATRIZ.

Marco Tulio Aguilera

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