QUIEN LE TEME A GARCIA MARQUEZ


HACIA UNA TEORIA DE LA ENVIDIA COMO MOTOR DE LA MEDIOCRIDAD
Artículo corregido y aumentado pero no cerrado

A partir de que vi una video entrevista que le hicieron (obviamente) antes de su muerte al famoso Bolaño, me di cuenta de que hay una constante en los escritores que "quieren salir adelante" en la actualidad:
1. Muchos de ellos, clasificados como escritores del "postboom" --a mí me han colocado allí desde hace casi una década pero la verdad es que yo soy más bien "postcervantes": no soy hijo de GGM sino de la literatura -- manifiestan una aversión casi visceral (yo diría cerval) hacia García Márquez y todo lo que representa, manifiesta y ofrece. Es cierto que GGM ha acaparado la atención de los lectores contemporáneos pero esa no es razón para descalificarlo. Algo que me desagrada es que se llame "realismo mágico" o "exotismo" a todo lo que tenga color caribeño o una buena dosis de fantasía poética. GGM no es propietario de la poesía y la imaginación del Caribe, sino parte de un enorme sistema de imágenes. A mí se me atribuyó...(luego continúo: ahora estoy viendo el partido de México contra Guadalupe)
(Ya regresé: México ganó 2-0)... A mí se me atribuyó a partir de mi primera novela estar bajo la influencia de GGM y hasta alguien habló de plagio. Quizá hubiera algo de GGM en esa novela, pero el mismo García Márquez se encargó de descalificar a los que despotricaban contra mi novela (una novela de 380 páginas escrita cuando yo tenía 23 años y publicada por La Flor de Buenos Aires). Ya lo he dicho en este blog: tengo lista una novela de las dimensiones de Cien años de soledad. El que quiera creerlo que lo crea. Pasará algún tiempo antes de que aparezca publicada.
2. Dicen que con García Márquez se cerró un ciclo y que ahora hay que escribir de manera diferente. Todas las verdaderas novelas son diferentes a las anteriores y todas de alguna manera partícipes de ciertas esencias invariables. Ya se sabe: no hay nada nuevo bajo el sol. Eso lo sabe cualquiera. De modo que pregonarse fundador de una nueva novela es una paparruchada y un gilipollinismo.
3. Los dizque "nuevos novelistas" abominan del relato y se concentran en la trama, el estilo, los puntos de vista. Afirman que lo de Gabo es elemental, cursi o folclórico, tercermundista.
4. Esos argumentos me parecen papanatadas movidas por al envdia: sensishito: la literatura seguirá utilizando "las esencias" de siempre. Nada va a romper la columna vertebral que lleva de Las mil y una noches al Quijote y de allí a Cien años de soledad. La columna vertebral de la narrativa es el relato. Sobre esa columna vertebral se puede levantar cualquier andamio.
5. Los del dizque postboom creen que ellos van a inaugurar una nueva literarura; que la literatura comienza con ellos... La cauda de escritores que abominan de GGM es larga: Germán Espinoza, Rafael Humberto Moreno Durán, todos los adictos a Letras Libres, Bolaño, Vilas Mata y sus esnobistas seguidores. Las grandes novelas, las novelas apasionantes, como las recientes de William Ospina, seguirán contando historias.
6. La palabra esnobismo es la que más se ajusta a las pretensiones de los abominadores de GGM.
En fin: estas son las primeras ideas. Espero desarrollarlas pronto.
7. Espero nuevos insultos para agregarlos a mi ya gorda antología que podrán hallar en este blog. Ya estoy a punto de conseguir "la dosis adecuada de detractores"...
8. Ahora: sobre la envidia. Sin duda que muchos de estos "nuevos novelistas" quisieran tener la atención que tiene GGM. Triste aspiración. No conozco peor destino que una fama que le impide a uno salir de casa a tomar el sol, ir a cine o al teatro, a un concierto, sin que haya una cauda de intonsos jodiéndole la existencia y haciendo preguntas bobas, siempre las mismas.

Marco Tulio Aguilera

7 comentarios:

  1. MT: este post promete. Estaré atenta a los nuevos desarrollos. En principio comparto mucho de lo que dices con respecto a Gabo y el relato como columna vertebral de la narrativa.
    Un abrazo,
    Martha

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  2. Para qué desarrarlas más, si con esto quedó bastante claro. Ya el que no quiera entender es otra cosa...

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  3. En mi opinión tienes toda la razón,MT, el relato... el lenguaje también es decisivo, o muy decisivo, pero ahora a muchos les ha dado por supeditar el relato al lenguaje. Es el relato, de acuerdo. Félix Luis Viera

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  4. Fenomeno bolaño Vol.I

    “El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.”

    Milan Kundera expresa en estas pocas líneas de sencilla ambientación monóloga una serie de cuestionamientos mucho más profundos de los que solemos encontrar en novelas completas, o para decirlo de manera más precisa, en mamotretos completos; legajos disfrazados de novela, como el caso de “Los detectives salvajes”; que de detectives no tienen ni la percha, y de salvajes mucho menos (mi frágil abuela, en los albores de una apacible vejez pueblerina, era mucho más salvaje descabezando pollos a golpes de karate, como debe hacer toda pollera que se precie). En fin, que aún me pregunto cómo es que esa novela ha sido colocada –quizá por amantes del “rating” y de los fenómenos literarios- entre las primeras cinco mejores novelas publicadas en los últimos 25 años. Debo admitir que eso me despertó sospechas, burla, animadversión ¡inquina! prurito secular, y por encima de todo eso, una profunda y ecológica tristeza: asesinar a una familia de árboles para publicar un libro que no es ni bueno ni malo, sino todo lo contrario, deja a cualquiera un tanto perplejo, estupefacto, (estupendejo, pues), como una basurita flotando en los linderos de la infamia.

    Lo cierto es que aún no logró discernir con fría claridad el llamado fenómeno Bolaño. Quizá se deba a que soy algo tibio, y no me atrevo a declarar, con la inverecundia que a usted le caracteriza, que no estoy de acuerdo con las 800 mil moscas comemierda que lo han colocado entre los mejores escritores y los más leídos, imagine usted ¡a la altura de Cortázar!; baste leer cualquier diario en línea para encontrar esa peculiar comparación…
    En fin, que desvalorizar una obra –la de Bolaño- para revalorizar otra –la de Cortázar- me parece ocioso. Hasta el momento, la única relación que puedo hallar entre ambos escritores se encuentra en el corte de un traje.

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  5. Fenómeno Bolaño Vol.II

    Verá usted: ¿recuerda al escritor Joserra, colega suyo del suplemento Sábado [y del maestro Félix], que luego de tres o cuatro artículos guapachosos –marca Condechi- desgastó su chiste aquel sobre “los intelectuales vestidos con un traje de estilo Cortazar bajo el brazo”? bueno, pues hace unos días, mientras un amigo hablaba peste y media sobre otro amigo –no presente en la charla, claro está- se le ocurrió decir que detestaba “su ridículo trajecito de intelectual lumpen, muy a lo Bolaño bajo el brazo”, obviamente me reí, con risa nerviosa, y dije que me parecía muy ingenioso ir “actualizando” esa vieja expresión Joserraniana, y que seguramente Joserra estaría muy agradecido. Mi amigo me miró con cierto rencor, como si acabara de sacarme la pinga frente a su madre, y me dijo que esa expresión la había inventado él y sólo él, y que no conocía a ningún pendejo con un nombre tan ridículo como “Joserra”. Luego me quedé callado, dejando que mi amigo se empachara con sus propias loas a Bolaño. Sólo recuerdo tres de ellas:

    “Bolaño es el verdadero Boom: supo sacudirse la melaza poética del realismo mágico, ese recurso bananero, y se dedicó a escribir crudamente sobre la realidad”

    “Bolaño genera universos aparentemente cotidianos que encierran un intrincadísimo ((SIC)) juego de complicadas posibilidadesexistenciales.”

    “Bolaño no escribe bonito ni cantadito, no mames, él no escribe novelas para acompañar tangos.”

    Esto último lo dijo cuando intenté argumentar que la literatura de Bolaño me parece un tanto monótona, carente de belleza rítmica. Claro que después de eso decidí quedarme callado, por temor a que mi querido amigo se lanzara con otra andanada de temerarias declaraciones.

    Temo advertir que este mensaje ya está muy extendido, así que presionaré el “botón Carveriano” y trataré de ser breve:

    El motivo de esta larguísima misiva, señor Tulio, era señalar que comparto con usted muchas apreciaciones en torno a Bolaño, pero también creo que hay muchas dudas que siguen flotando en el aire. No pienso atiborrarlo con todas ellas, en realidad sólo quiero aligerar la carga de una.
    Y es la siguiente:
    ¿Porque razón o razones considera usted que Bolaño se ha vuelto un fenómeno?

    Sé que es una pregunta muy gregaria, pero da el caso que no he podido encontrar un respuesta ni medianamente satisfactoria en suplementos y revistas. Muchas de las razones que encuentro para leer a Bolaño –insisto- no pasan de malabarear lo ya dicho. Por eso me gustaría conocer su opinión al respecto.

    Espero y no malinterprete estas ideas que le comparto, don Tulio, no crea usted que vine al mundo para caerle bien o sumarme a su ínclita caterva de admiradores; la verdad es que no siento admiración, sino respeto, y más allá de respetarlo a susted, respeto su obra y su apasionamiento literario (lo que sea que quiera eso decir) porque considero que respetar a un buen escritor es un asunto muy superior a la admiración baladí, y más auténtico que el popular ejercicio del lamegüevismo. Todo esto ocurre por una situación clara y evidente: siempre he creído que en todo ejercicio de comunicación, lo primero que debemos encontrar, y lo último que debemos perder, es el respeto.

    Ahora bien, ya que he interpuesto un mediano protocolo de rigor, espero que no le importune sobremanera esta misiva y pueda invitarlo a que, en la medida de las posibilidades –de tiempo y de su carrera literaria- podamos hacer uso del más grande invento de los griegos: el diálogo.

    Quedo de usted, señor Tulio.

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  6. Estimado Fárrago
    Lo que escribió usted es tan sensato, bien razonado, y está tan bien escrito, que amerita una contestaciòn bien meditada. Me gustarìa poner su texto directamente en mi blog, dándole crédito, pero no con su nombre de bloguero, sino con su nombre real A continuación yo daría mi punto de vista. Espero su aprobaciòn para subir mi texto directamente a mi blog.

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  7. Sería todo un honor para mí compartir estas diletancias no solamente con usted sino tambien con la gente que, al igual que yo, tanto disfruta y aprecia su literatura; de la cual por desgracia he leído muy poco, pero como decía mi sabia abuela la pollera "la gente no vale por lo que tiene, sino por lo que presta" expresión que me ha invitado a apreciar todos los dos libros que de usted me han prestado; valiosos todos ellos, tanto, que he decidido a romper mi actitud contemplativa de la vida y comprar toda su bibliografía para ponerme al corriente.

    Quedó pues de usted:
    Atte: Leonel Pérez Mosqueda.

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