SEMANA SANTA EN CASA

RUTINAS DE VACACIONES

Para evitar los atascos en las carreteras, las multitudes en los centros vacacionales, los gastos excesivos y desordenados, hemos decidido permanecer en casa estas vacaciones. Contribuyó a ello también el hecho de que dejé olvidados
4 000 pesos en un cajero automático y que he tenido que pagar las letras atrasadas del auto de mi hijo H. También contribuyó la necesidad de terminar algunos proyectos... Que efectivamente terminé. El primero es una breve novela de la que quizás ya he hablado; el segundo, avanzar en un proyecto algo extravagante. He aprovechado los amaneceres para regresar a Conrad: releí El corazón de las tinieblas y ahora estoy leyendo Lord Jim. Hemos lijado y pintado las ventanas del primer piso con laca blanca. Puse una mesa y una sombrilla en el patio del frente (en la foto a la derecha se puede ver, tras la figura de MT --foto tomada con la lap top). La rutina diaria de MT estas vacaciones ha sido algo diferente a la de mi familia. Me levanto a las cuatro o cinco de la mañana, arreglo mi estudio (el día anterior he tirado gran cantidad de ropa deportiva, papeles, etc. en el suelo), leo, escribo; a las diez o doce, cuando ya la familia está levantada, participo en algún asunto doméstico; luego voy al básquet, juego un par de horas --he bajado mi dosis de cigarrillos a dos diarios y estoy dando un excelente rendimiento (hace un par de días metí ocho canastas en un partido de diez)--. Luego hago pereza, almuerzo a las cinco o seis de la tarde... Y a las ocho o nueve ya estoy dormido. Por cierto: el contador de visitas de mi blog ha dejado de funcionar por alguna razón que no entiendo. Si alguien quiere ayudarme se los agradeceré. Otro asunto que se me olvidaba: quiero felicitar a Pedro Angel Palou por el Premio Planeta-Casa de las Américas de Novela y a Andrés Neuman por el Premio Alfaguara. He seguido la trayectoria de Pedro Angel, conozco su disciplina quizás peor que la mía, he escrito sobre sus libros --él presentó uno mío hace años--y sé que se puede esperar lo mejor de él. A Neuman lo conocí en la Feria del Libro de Guadalajara en el Encuentro de Cuentistas Latinoamericanos: es un auténtico showman, perfectamente consciente de su encanto y seguro de su talento, es un muchacho encantador, guapo, de larga cabellera muy bien cuidada y con una dentadura mejor que la de Vargas Llosa: esos dientes le aseguran un futuro deslumbrante en el mundo de la farándula literaria. Estoy convencido que unos buenos dientes aseguran una buena carrera literaria. Le sacaré una foto a mis dientes para que juzguen mis lectores si tengo futuro en la farándula literaria o mejor me dedico a ser un genio incomprendido.

Marco Tulio Aguilera

2 comentarios:

  1. MT: visto lo que muestras me parece que no tendrás ningún futuro en el mundillo faranliterario pero ya lo tienes en la escritura seria que es lo que cuenta. Ah, me encantó tu entrada sobre Gabo a quien me parece que mataste hace tiempo.
    Un abrazo,
    Martha

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