ESTRAGOS DE LA DIOSA PERRA

CUEVAS EN XALAPA

Nadie sabe cuál artista es más repetitivo y aburridor: Fernando Botero o Cuevas (¿se llama Fernando Cuevas? Ya no me acuerdo). Se está presentando una exposición de grabados o algo así de Cuevas en Xalapa. La sala Ramón Alva de la Canal casi vacía. Los ¿cuadros?, ¿grabados? insisten en repetir los mismos rostros, los mismos cuerpos, las mismas figuras grotescas que lleva décadas vendiendo a algunos ignorantes. La exposición se llama, sospechosamente "Cuados pintados durante el coito" o algo así. Título sospechosamente parecido a los de mis libros Cuentos para después de hacer el amor, Cuenos para antes de hacer el amor, Cuentos EN LUGAR de hacer el amor (El imperio de las mujeres). Rostros inexpresivos, cuerpos deformes. Lo que podría ser una provocación (cuadros en los que se pintaran escenas eróticas de gran intensidad) resulta ser aburridor: nada especial, nada original, una sensualidad aburrida, sosa. Cuevas enamorado le pidió a su nueva esposa que aplicara color y efectivamente en las cuados hay un tono amarillento que se repite como fondo, sin matices. Platiqué con un admirado artista plástico xalapañeno cuyo nombre no registro para no involucrarlo en críticas que podrían perjudicarlo ante la institución en la que trabaja --que fue, de paso, la que trajo a los Cuevas a Xalapa-- y él coincidió conmigo: Cuevas ya no experimenta, ya no se arriesga, cayó en la fosa que le abrió la Diosa Perra, la fama. Y sin embargo... fundió una de las estatuas más impresionantes del siglo XX: La Giganta. Me temo que el destino de los que alcanzan la gloria es repetirse, dormirse en los amargos laureles, convertirse en esperpentos sociales.

Marco Tulio Aguilera

2 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo.
    Alberto Thirion

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  2. Aquí estan mis comentarios al respecto;http://best-genius-art.blogspot.com/

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