Marco Tulio Aguilera: Un continente literario

Nota aparecida en Libros y Letras, revista cultural de Jorge Consuegra en Colombia

Marco Tulio Aguilera Garramuño es un autor al que no se le ha dado su correcta, su enorme dimensión en México, Latinoamérica y el mundo. Autor en primera instancia de Breve historia de todas las cosas¸ novela publicada en 1975 en Buenos Aires por Ediciones La Flor, fue recibido por la crítica de muchos países como el sucesor natural de García Márquez. Daniel Samper, en el desaparecido periódico El Pueblo, tituló su nota anunciando la aparición del nuevo escritor así: Aguilera Garramuño, la respuesta cachaca a García Márquez.

En España el sacerdote y analista literario Andrés Hurtado, en La estafeta literaria de Madrid, encomió altamente la novela. También una enorme cauda de escritores y críticos celebraron la novela: Raymond Williams, John Brushwood, Gabriel García Márquez, Jorge Ruffinelli, Edmundo Valadés, Wolfgang Luchting y otra centena de autorizados personajes. La novela entró a la historia de la literatura latinoamericana como una de las representantes más destacadas de lo que se llamó la novela del “post boom”.

No faltaron las voces se abalanzaron sobre el joven autor (tenía por entonces 25 años) para calificarlo de plagiario, pero fueron las menos e incluso el mismo García Márquez desmintió que la novela de Aguilera Garramuño le debiera algo a Cien años de soledad. Pasado el tiempo Aguilera Garramuño ha demostrado con creces que no era un fuego fatuo ni una promesa o proyecto, sino un autor sólido, no de un libro o dos, sino de muchos. Escritor que se ha formado lejos de las mafias y de los centros de poder editorial (no ha vivido ni en Barcelona ni en País ni en la ciudad de México sino en Cali, Lawrence, Kansas;, Monterrey y Xalapa, México) ha recibido un número impresionante de premios entre los que vale destacar el Latinoamericano de Cuento de Plural y Excélsior, el Nacional de Libros de Cuentos San Luis Potosí en México, el Nacional de Literatura Infantil también en México, el José Eustasio Rivera de Novela en Colombia y otros veinte. Ha sido finalista en el Concurso de Novela Alfaguara en España y en el Planeta en México.

Tres de sus libros posteriores han sido verdaderos acontecimientos en el mundo editorial: Cuentos para después de hacer el amor (publicado por la Oveja Negra y después por Plaza y Janés, que actualmente la distribuye en Colombia). A la fecha ha tenido la friolera de once ediciones en México y España y ha sido catalogado unánimemente como uno de los libros de cuentos más importantes en Colombia. La revista Semana lo catalogó como uno de los libros fundamentales del siglo XX. Las ediciones internacionales más recientes son de Punto de Lectura México y España. En México ese libro fue el único libro extranjero incluido en el programa “Alfaguara te paga por leer”.

Otro de los libros memorables de Aguilera Garramuño es la novela El amor y la muerte que fuera finalista del Concurso Alfaguara en España. La obra, publicada por Alfaguara en Colombia, levantó polvo en México, pues se la comparó con la novela ganadora del concurso, La piel del cielo. Algunos críticos, al sopesar las calidades de las dos obras, concluyeron que la novela ganadora, de Elena Poniatowska, era de una calidad ínfima, mientras la de el colombiano una auténtica obra de altísima calidad. En esta apreciación fueron unánimes críticos, periodistas y lectores de muchos países. El mismo Aguilera Garramuño hizo pública su inconformidad por este fallo.

Otro libro que ha concitado altos elogios y el entusiasmo de los críticos es Cuentos para ANTES de hacer el amor en su edición reciente (tercera en México). El escritor cubano Félix Luis Viera afirma que “marca un importante hito en la carrera literaria de quien, a mi juicio, es uno de los autores más importantes residentes en México”. Este libro es un texto de amores arriesgados, en el que el erotismo y el amor se dan la mano magistralmente.

Un tercer libo que despertó el entusiasmo de Juan Villoro, quien lo calificó como libro de “primeros auxilios literarios” y “una obra de antología en el mundo de la crónica” fue el recientemente publicado Poéticas y obsesiones, que incluye las conferencias dictadas por Aguilera Garramuño en varios países, y un texto delicioso, insolente, en el que este autor narra a manera de crónica varios encuentros que ha tenido con García Márquez.

La novedad, que se presentará en julio del presente año en Colombia, es la edición colombiana de El pollo que no quiso ser gallo, que estará a cargo de Alfaguara Infantil. Este libro ha vendido a la fecha 15 000 ejemplares solo en México y es leído por los niños de las escuelas públicas de este país. La obra recibió el Premio Nacional de Literatura Infantil. Se ha hecho música, adaptaciones radiofónicas y teatrales sobre los cuentos.

La obra de Aguilera Garramuño es extensa, casi podríase decir que es como un continente desconocido. No hay que olvidar la serie de novelas que conforman “El libro de la vida”, que incluyen Buenabestia, La hermosa vida y La pequeña maestra de violín (inédita está la cuarta, que cierra el ciclo: La plenitud del amor) obras que han tenido poca difusión, pero que son de una solidez sin tacha y testimonio de una disciplina mayor, en las que se notan las huellas de Henry Miller, D.H. Lawrence y Proust.

La obra de este colombiano es copiosa, altamente legible y propositiva. Para el próximo año anuncia la publicación de Cuentos en lugar de hacer el amor. El imperio de las mujeres, libro que es la culminación de un proyecto cuentístico sin precedentes: tres libros de cuentos con temática semejante (el amor y el erotismo con todas sus variaciones, incluso las más escabrosas u obscuras) con una calidad sostenida (hasta ahora) y un número creciente de lectores. Hay que anotar, finalmente, el comentario que hiciera el escritor brasileño Rubem Fonseca cuando conoció a Aguilera Garramuño en la reciente Feria del Libro en Guadalajara:

“Hoy a la hora de la comida estuvimos de acuerdo varios escritores de que Marco Tulio Aguilera es uno de los mejores cuentistas de América Latina.” Tal vez si Fonseca hubiera conocido las novelas de este autor, habría ampliado el comentario.

Raúl Hernández Viveros
Escritor mexicano, académico de la Universidad Veracruzana

Xalapa, 25 de junio, 2008

Marco Tulio Aguilera

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