Novela de Félix Luis Viera

Un ciervo herido, Félix Luis Viera, Editorial Plaza Mayor, Colección Cultura Cubana, Puerto Rico, 2002.

Armandito Valdivieso, aspirante a escritor, es enviado a un sitio que sólo se conoce por decires y murmullos y murmuraciones, cuya existencia no consta oficialmente, que no está descrito ni registrado en periódicos ni es anunciado por emisoras de radio, a un sitio a donde son enviados homosexuales, vagos, religiosos y disidentes. Allí vivirá con sus compañeros de infortunio, encerrado entre cercas de alambres, rodeado por soldados y sólo saldrá a trabajar como un burro en labores del campo (o no saldrá, pues se le encargan labores de contabilidad). Comerá (comerán) sardinas mañana tarde y noche y descansarán los domingos lavando sus ropas.
¿Dónde se desarrollan las acciones de esta novela? En Cuba. ¿Años? Los del optimismo revolucionario, los de la cercanía con Rusia la grande. Los campos de concentración —pues eso son los UMAP— se encuentran en algún lugar de la provincia de Camagüey, “tierras planas, ardientes, apenas pobladas”. UMAP: Unidades Militares de Ayuda a la Producción, UMAP. Nombre eufemístico, mediante el cual se disfraza de trabajo productivo para la revolución, lo que son —por lo menos en la novela— lugares de confinamiento para las personas que causan problemas al régimen. Allí trabajan “diez horas bajo el sol reventándose las entrañas”, alimentándose con comida abstracta: “un jarrito de agua de leche, mísero fragmento de pan al amanecer; agua de chícharos, por la mañana y por la tarde; dos plátanos hervidos, por la mañana o por la tarde”. Un UMAP ya no es un ser humano sino “un piojo con piojos”.
Con respecto a su novela dice su autor Félix Luis Viera en comunicación personal: “Demoré treinta años en prepararme para escribir Un ciervo herido, mientras, claro, escribía otras obras. Treinta años para alejarme de aquella desgracia que aún me hace temblar (el número 22 aun me hace temblar) y para hallar el narrador adecuado, que era lo más difícil; llegué a la conclusión de que debía ser un narrador suficientemente subjetivo (como he dicho en alguna entrevista) para que el libro no se convirtiera en una retahíla de anécdotas tremebundas.
A cada recluido —evitemos la palabra recluso— en la novela se le suministraba un nombre y una larga y burocrática adscripción: “Yo resulte el soldado UMAP número 22 de la tercera escuadra del pelotón número 1 de la compañía número 1 del batallón 23 de la Agrupación 6 del Estado Mayor de las UMAP, Unidad Militar 1015, radicado en la ciudad de Camagüey.”
Las novela no trata solamente de la crónica desoladora e irritante de los trabajos y los días de Armando en la UMAP, sino de la vida cotidiana de los compañeros y compañeras que habitan en la Habana y cumplen los rituales revolucionarios: las celebraciones, los cantos, las manifestaciones y que acatan ciertos comportamientos, ciertas reglas, movidos y motivados por la promesa de un radiante futuro socialista y la esperanza de una prosperidad. La idea de sacrificar el presente para redimir el futuro mantiene viva la llama.
No falta el humor en este mural de la vida cubana, particularmente del narrador omnisciente en la parte habanera. Encontramos personajes agradables, esperpénticos, simpáticos, como la compañera que tiene un culo con mil atributos: estruendoso, estrepitoso, maravilloso, extraordinario, y todo lo imaginable. Los compañeros de reclusión son bien definidos y atractivos como personajes: El Artista, Luis Arturo, Jorge el campesino adventista del séptimo día, Guillermo La Rumba, Proscenio (la loquita delatora enamorada del protagonista). La vida de Cuba con sus carencias a veces lleva a situaciones humorísticas, que hacen pensar en el cine de Fellini: en la fiesta de matrimonio de Armando con la revolucionaria Miriam, el fotógrafo y el notario salen no sin antes embolsarse pedazos de pastel. Cuando los recién casados salen de la fiesta el auto prestado por la revolución no arranca y los invitados deben empujarlo.
Para complicar la madeja Armandito se enamora (y enamora) a Miriam Oro, una comunista recalcitrante, que nació con los tacones puestos y respira fuego rojo y pregona y defiende su utopía. Y más aun tiene una madre guerrera, que abomina de los comunistas. Los retratos de los personajes son coloridos, fuertes, definitivos, inolvidables, y ello hace que la novela cobre fuerza, gracias al relampagueo de tensiones que se levantan entre tantos personajes contradictorios, enfáticos.
La novela relata una serie de eventos desgarradores: la iniciación de Armandito Valdivieso en una sexualidad contraria a sus habituales tendencias, visitando el recto de un detestable mariconcito (mientras Armando imagina que está con su adolescente y comunista y hermosísima esposa); el suicidio del 21, otro homosexual, quien se autoinmola porque en su obsesión ya no puede vivir soportando los insufribles círculos de estudios, en los que se analizan los discursos interminables del Comandante el Jefe Fidel Castro…
La novela se deja leer con concentrado interés, se comparte la vida difícil de Armandito, se revive la ordalía de los cubanos que no permanecen obnubilados por la utopía, se comprende que existan quienes persistan en el sueño a pesar de que la realidad sólo les ofrezca limitaciones, se recuerda alguna de las desgarradoras novelas de Dostoievski. Félix Luis Viera es un novelista digno de atención. Vive con dignidad y entre naturales dificultades en la Ciudad de México, pero es libre de escribir lo que quiera y pueda con su esfuerzo.

Marco Tulio Aguilera

Marco Tulio Aguilera

4 comentarios:

  1. Por favor, me podría informar en dónd es posible adquirir este libro, vivo en el Distrito Federal pero no conozco dónde conseguir la novela, soy licenciao el Filosofía y Letras y me llama mucho la atención que en Cuba socialista, a la cual defiendo, hayan ocurrido esos desmadres, que no lo creo.
    Saludos:

    Javier Corona

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    1. En librerías de España. Fuera de España, conectar con la página de editorial Verbum y ahí aparecen los sitios donde se puede adquirir fuera de España.

      Susana Ramblas, DF

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  2. Javier, es novela, no realidad.

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  3. Una novela que tiene un basamento en la realidad y en las experiencias vividas por el autor, como tantas otras realidades, y desmadres mayores, han existido durante una tiranía de 55 años.
    Se puede adquirir en Amazon

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