2014/08/21

Los ejércitos, de Evelio Rosero

Después de leer (y comentar)  La carroza de Bolívar del colombiano Evelio Rosero leí  Los Ejércitos, aunque la primera novela me pareció bastante apresurada, estilísticamente pobre, y sin embargo muy interesante.
Supongo que Rosero cedió a las exigencias de Tusquets para que les ofreciera otra novela, antes de que pasara el efecto publicitario de la obra que en el 2007 recibiera el Premio Tusquets Editores de Novela. 
Los Ejércitos es en efecto una novela estremecedora, en la que quizás como en ninguna otra, a excepción de  Cóndores no entierran todos los días,  de Gustavo Álvarez Gardeazábal, se escenifica de una manera válida de manera artística, lo que ha sido la violencia en Colombia.


La segunda violencia que ha vivido Colombia, ya lleva décadas, y es de tal manera confusa, porque los protagonistas, los instigadores de ella ya no son simplemente liberales y conservadores, como en la primera violencia, sino narcotraficantes, militares, paramilitares, delincuentes comunes, políticos corruptos, todos luchando contra todos y teniendo en medio a la población inerme.

En la novela el pueblo de San José, en las montañas de Colombia, se va vaciando hasta dejar solo al protagonista, un viejo maestro, que lo ha visto todo.

Hermoso libro sobre un tema triste, desolador, que parece ineluctable: el del hombre enfrentado en absoluta soledad contra todo un universo que le es adverso. En un tono menos poético, pero tan válido en términos literarios como el de Los ejércitos,  otro colombiano, Daniel Ferreira, publicó otra novela que me parece extraordinaria: La balada de los bandoleros baladíes.